1/8/26

DOMINGO 02-08-2026 ; XVIII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

 





En la primera lectura el profeta insiste en la de acoger el don de Dios, que, en el fondo, es uno solo: el amor que viene de Él y que desea transformar nuestra vida y San Pablo la segunda lectura nos recuerda el valor y el poder de este amor. Afirma: “Quién nos apartará del amor de Cristo?”. Y el apóstol enumera una serie de dificultades, pero concluye: “En todas esas circunstancias vecemos de sobre gracias al que nos amó”.

El texto del Evangelio de Mateo 14, 13-21, narra el episodio de la multiplicación de los panes y los peces. En este pasaje, Jesús se entera de la muerte de Juan el Bautista y se retira a un lugar solitario. Sin embargo, la multitud lo sigue y Jesús, movido a compasión, cura a los enfermos y luego alimenta a la multitud con cinco panes y dos peces.

Confianza en la providencia de Dios: el Evangelio muestra la providencia de Dios a través de la multiplicación de los panes. La multiplicación de los panes y los peces nos muestra la generosidad y la providencia de Jesús. Con pocos recursos -cinco panes y dos peces- Jesús alimenta a una gran multitud, demostrando que en sus manos lo poco se convierte en abundancia para todos. Una hermosa invitación aprender a confiar lo que Dios puede hacer con y a través de nosotros. El milagro cuando se confía en la providencia de Dios y se comparte lo poco o mucho que se tiene.

Fr. Leoncio Vallejo Benítez O.P.

Fr. Leoncio Vallejo Benítez O.P.
Convento de Santo Domingo Ra`ykuëra (Asunción, Paraguay)

Soy fraile dominico y sacerdote, nacido en Cuero Fresco Ruta Quinta, departamento de Concepcion, Paraguay. Ingresé en la orden de Predicadores en el año 1999, y fui ordenado sacerdote en 2013. He cursado los estudios Filosófico en Paraguay y Teología en Argentina. Me he dedicado unos años en la docencia en colegios secundarios, director de prenovicios, párroco, fui miembro de la junta directiva de la Conferencia de Religiosos del Paraguay (CONFERPAR). Actualmente, prior del Convento de Santo Domingo Ra’ykuéra (Asunción, Paraguay) y Vicario Provincial del Vicariato Antón Montesino de la Provincia de Hispania (Uruguay y Paraguay) y administrador parroquial de la Parroquia de la Santa Cruz (Crucecita), Asunción, Paraguay.

LECTURAS DEL DOMINGO 02-08-2026 XVIII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

 

Primera lectura

Lectura del libro de Isaías 55, 1-3

Esto dice el Señor:
«Oíd, sedientos todos, acudid por agua; venid, también los que no tenéis dinero:
comprad trigo y comed, venid y comprad, sin dinero y de balde, vino y leche.
¿Por qué gastar dinero en lo que no alimenta y el salario en lo que no da hartura? Escuchadme atentos y comeréis bien, saborearéis platos sustanciosos.
Inclinad vuestro oído, venid a mí:
escuchadme y viviréis.
Sellaré con vosotros una alianza perpetua, las misericordias firmes hechas a David».

                       Palabra del Señor

Salmo

Salmo 144, 8-9. 15-16. 17-18 R/. Abres tú la mano, Señor, y nos sacias.

El Señor es clemente y misericordioso,
lento a la cólera y rico en piedad;
el Señor es bueno con todos,
es cariñoso con todas sus criaturas. R/.

Los ojos de todos te están aguardando,
tú les das la comida a su tiempo;
abres tú la mano,
y sacias de favores a todo viviente. R/.

El Señor es justo en todos sus caminos,
es bondadoso en todas sus acciones;
cerca está el Señor de los que lo invocan,
de los que lo invocan sinceramente. R/.

Segunda lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 8, 35. 37-39

Hermanos:
¿Quién nos separará del amor de Cristo?, ¿la tribulación?, ¿la angustia?, ¿la persecución?, ¿el hambre?, ¿la desnudez?, ¿el peligro?, ¿la espada?
Pero en todo esto vencemos de sobra gracias a aquel que nos ha amado. Pues estoy convencido de que ni muerte, ni vida, ni ángeles, ni principados, ni presente, ni futuro, ni potencias, ni altura, ni profundidad, ni ninguna otra criatura podrá separarnos del amor de Dios manifestado en Cristo Jesús, nuestro Señor.

                             Palabra del Señor

REFLEXION

Iª Lectura: Isaías (55,1-3), El Dios necesario de los profetas

 La Iª Lectura, tomada del libro de Isaías nos muestra, con un estilo retórico, cálido y apasionado, las vivencias del profeta del destierro, distinto del de los cc. 1-39. La situación es inconfundible y la grandeza de lo que se afirma concuerda perfectamente con la situación desastrosa que, el llamado Deuteroisaías, quiere recomponer en nombre del Dios de la historia, cuya palabra es poderosa para recrear nuevas situaciones. El «venid por agua todos los sedientos» es toda una afirmación teológica que podemos entender fácilmente. El agua es fuente de vida, de fertilidad, de prosperidad, de futuro. Hoy lo estamos valorando más que nunca por los problemas “ecológicos” que sufre la humanidad entera y por la desertización que avanza por culpa del hombre y de su desprecio de la creación.

 El profeta, con un sentido populista, ofrece los productos de primera necesidad; no son riquezas propias de la calidad de vida, de la que tanto se habla hoy, y que conduce a tantas perversiones e injusticias; son riquezas de base, de las del Tercer Mundo. El profeta presenta a Dios mismo, como un vendedor ambulante, como si hubiera salido al desierto -se entiende del desierto de la vida-, a ofrecer «de balde» lo que es necesario para subsistir. Sabemos que esto es simbólico y apunta a la alianza de Dios, a la palabra de Dios que es fuente de vida y trae una alianza nueva. El pueblo, desconcertado por la ignominia de vivir alejado de Jerusalén y del Templo, busca en los dioses babilónicos una seguridad; entonces el profeta hace aparecer a Dios como “ese ambulante” que lleva lo más necesario a los que viven la experiencia del abandono. 

II Lectura: Romanos (8,35.37-39): El Dios necesario del Apóstol

 La carta a los Romanos sigue siendo el apoyo determinante de la IIª Lectura de estos domingos. Ya sabemos que el c. 8 es una joya teológica, como un diamante, cuyos resplandores teológicos se muestran según hacemos girar esa piedra preciosa. Es un himno con el que se pretende crear esperanza ante las situaciones adversas que siempre acontecen en la historia humana. Este “himno al amor de Dios y de Cristo”, en realidad viene a concluir, no solamente el c. 8 de Rom, sino toda una sección muy definitiva, concretamente Rom 5,1-8,30. Se puede hablar de dos partes en este himno que tienen su significación precisa. 1ª)no hay condena para los que creen;¿por qué? nos preguntamos; 2ª) a causa del amor de Dios y de Cristo.

 Como se ha dicho, este es uno de los textos más poderosos de Pablo, porque nos muestra la decisión irrenunciable del amor de Dios, que lo ha mostrado, que no es solamente promesa de futuro, aunque siempre tiene esa tensión de futuro. Ese amor se ha mostrado en Cristo Jesús y nadie podrá negarlo. La "lista de calamidades" que se anteponen a ese final glorioso, son expresión de calamidades verdaderas y existenciales que padecemos y padecerá siempre la humanidad; lo vemos cada día. Pero este es un himno contra toda calamidad, porque es un himno del amor que Dios nos tiene. El Dios del apóstol no puede ser de otra manera que como a él se le ha revelado en Cristo,

 El hombre siempre ha buscado en los astros, en la magia y en los cultos mistéricos, explicaciones a todo lo que le rodea. Pero las respuestas siempre dependen de afanes e intereses determinados. Podemos ahora también preguntar por acontecimientos últimos y penúltimos que no nos explicamos. Nadie, sin embargo, puede apartarnos del amor de Dios manifestado en Cristo Jesús. Pablo quiere llevar a los cristianos ese convencimiento de la fe, en que incluso, en la muerte, que es lo último que podemos vivir aquí las criaturas, Dios estará con nosotros, nunca contra nosotros.

Fray Miguel de Burgos Núñez O.P.

Fray Miguel de Burgos Núñez O.P.
(1944 - 2019)

EVANGELIO DOMINGO 02-08-2026 SAN MATEO 14, 13-21 XVIII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

 





En aquel tiempo, al enterarse Jesús de la muerte de Juan Bautista se marchó de allí en barca, a solas, a un lugar desierto.
Cuando la gente lo supo, lo siguió por tierra desde los poblados.
Al desembarcar vio Jesús una multitud, se compadeció de ella y curó a los enfermos. Como se hizo tarde, se acercaron los discípulos a decirle:
«Estamos en despoblado y es muy tarde, despide a la multitud para que vayan a las aldeas y se compren comida».
Jesús les replicó:
«No hace falta que vayan, dadles vosotros de comer».
Ellos le replicaron:
«Si aquí no tenemos más que cinco panes y dos peces».
Les dijo:
«Traédmelos».
Mandó a la gente que se recostara en la hierba y tomando los cinco panes y los dos peces, alzando la mirada al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y se los dio a los discípulos; los discípulos se los dieron a la gente. Comieron todos y se saciaron y recogieron doce cestos llenos de sobras. Comieron unos cinco mil hombres, sin contar mujeres y niños.

                       Palabra del Señor

REFLEXION

 El evangelio de Mateo nos relata la primera multiplicación de los panes, cuya tradición está bien arraigada en los evangelios sinópticos. De alguna manera, en la perspectiva litúrgica de este domingo, la lectura de Is 55 quiere ser como la introducción adecuada que nos conduce a la praxis de la oferta de Dios del agua y el pan, los bienes necesarios para vivir. El relato de Mateo tiene algunas semejanzas con narraciones del Antiguo Testamento (2Re 4,1-7.42-44; Ex 16; Num 11), y el hecho de que sobren doce canastas de pan apuntaría a las doce tribus, a un nuevo pueblo que es alimentado con un pan nuevo, ya que el evangelio de Mateo usa mucho las significaciones bíblicas del pueblo de Israel.

 Además, el relato de la multiplicación de los panes se transmite enmarcando palabras «eucarísticas»; por eso vemos a Jesús «bendiciendo y partiendo el pan», porque esto que sucedió con la gente que siguió a Jesús, consideran las primitivas tradiciones cristianas que se realizaba y se actualizaba en la eucaristía de la Iglesia, donde todos son alimentados con el pan de vida. Y es que la eucaristía es el momento adecuado para vivir esta experiencia tan significativa del evangelio.

 El Dios necesario de Jesús es el que alimenta a su pueblo con la vida. El que viendo a las gentes necesitadas hace ver lo extraordinario del compartir los dones que se poseen. El v.14 es verdaderamente sintomático, porque nos habla de la "compasión" que Jesús siente y que le hace tomar la decisión irresistible de que lo poco que tienen él y los discípulos deben entregarlo a la gente. Esta debe ser la clave interpretativa del texto, más que enviciarse en explicar o dar sentido el aspecto "taumatúrgico" y al poder extraordinario de Jesús. Jesús quiere compartir lo poco que tienen él y los suyos, y esto hace posible el "milagro" de que haya para todos. Estos "milagros" deberían enseñarnos que también hoy esto es posible cuando hay compasión.

Fray Miguel de Burgos Núñez O.P.

Fray Miguel de Burgos Núñez O.P.
(1944 - 2019)

31/7/26

EVANGELIO SABADO 01-08-2026 SAN MATEO 14, 1-12 XVII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

 





En aquel tiempo, oyó el tetrarca Herodes lo que se contaba de Jesús y dijo a sus cortesanos:
«Ese es Juan el Bautista, que ha resucitado de entre los muertos, y por eso las fuerzas milagrosas actúan en él».

Es que Herodes había mandado prender a Juan y lo había metido en la cárcel encadenado, por motivo de Herodías, mujer de su hermano Filipo; porque Juan le decía que no le era lícito vivir con ella. Quería mandarlo matar, pero tuvo miedo de la gente, que lo tenía por profeta.

El día del cumpleaños de Herodes, la hija de Herodías danzó delante de todos y le gustó tanto a Herodes, que juró darle lo que pidiera.

Ella, instigada por su madre, le dijo:
«Dame ahora mismo en una bandeja la cabeza de Juan el Bautista».

El rey lo sintió, pero, por el juramento y los invitados, ordenó que se la dieran, y mandó decapitar a Juan en la cárcel.

Trajeron la cabeza en una bandeja, se la entregaron a la joven y ella se la llevó a su madre.

Sus discípulos recogieron el cadáver, lo enterraron, y fueron a contárselo a Jesús.

                           Palabra del Señor

REFLEXION

Solo la fuerza del amor total entregándose por los demás revierte en vida nueva.

El tetrarca Herodes se cree el más poderoso, pero teme a Juan el bautista pues hacia cosas “milagrosas· que no estaban a su alcance”.

La enviada y el miedo a perder influencia lo delatan. Condena a Juan y le mete en las mazmorras para someterlo. No sabe que el amor y la entrega no se pueden encadenar.

Juan le mostraba el camino correcto, y eso le enfadaba al tetrarca, pero no se atrevía a matarlo, no le entendía y le daba miedo. Utiliza el odio de una madre y la altivez de una hija para, entre los tres, terminar con la vida de Juan.

Desde nuestra atalaya de poder nos creemos Dioses con capacidad de decidir sobre la vida. Pero solo consiguen que esa vida, entregada en nombre de Dios, multiplique su mensaje,  adquiera una dimensión desbordante al ser entregada por amor a Dios y a los demás.

La vida es posesión de Dios. Y si alguien se apropia de la vida de otros, es su propia vida la que se marchita y seca por falta de amor. La entrega de la vida desde el amor es como la semilla que muere para dar frutos.

Es el milagro de la entrega: de la muerte por amor se genera vida.

El auténtico poder viene de la entrega a Dios y a los demás, y el que da la vida en este empeño no la pierde, sino que la multiplica en vida eterna.

Busque mi alma al Señor, y reciba su Espíritu para vivir como Juan Bautista, con fortaleza, para seguir los pasos de Cristo.

Ven a mí Señor y levántame, seguiré tus pasos según tu camino. Aclamo tu Gloria para el bien de todos. 

¿Cómo puedo orientar mi vida a Tu presencia y seguirte a pesar del mal que me rodea? ¿Cómo puedo dejarlo todo por Tí? 

 Centro de Predicación Bíblico Pastoral

Centro de Predicación Bíblico Pastoral
Convento de San Valentín de Berrio Ochoa (Villava)

Centro de Predicación Bíblico Pastoral de los Dominicos de Villava en Navarra, España

30/7/26

EVANGELIO VIERNES 31-07-2026 SAN MATEO 13, 54-58 XVII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

 





En aquel tiempo, Jesús fue a su ciudad y se puso a enseñar en su sinagoga.

La gente decía admirada:
«¿De dónde saca este esa sabiduría y esos milagros? ¿No es el hijo del carpintero? ¿No es su madre María, y sus hermanos Santiago, José, Simón y Judas? ¿No viven aquí todas sus hermanas? Entonces, ¿de dónde saca todo eso?».

Y se escandalizaban a causa de él.

Jesús les dijo:
«Solo en su tierra y en su casa desprecian a un profeta».

Y no hizo allí muchos milagros, por su falta de fe.

                         Palabra del Señor

REFLEXION

¡Qué fácil es argumentar el escándalo y qué poco se profundiza y analiza las propias actitudes frente aquello que se afirma como escándalo!

Vivir desde la experiencia de Dios implica una apertura que transciende todas las ideas construidas. Vivir la experiencia de la amistad con Jesús lleva implícito la sorpresa, la inestabilidad y la experiencia de Dios. Un Dios profundamente humano, que rompe esquemas y nos invita a dejar todos los esquemas mentales bien construidos y razonados que ofrecen seguridades. Intentar explicar a Jesús desde las facetas únicamente humanas, lleva a un callejón sin salida. Humanamente Jesús no puede explicarse… Sólo el infinito amor de Dios es capaz de lo que Jesús fue capaz. Sólo las actitudes que se acercan al infinito amor de Dios se aproximan de la Verdad y de la actitud de escucha con apertura a lo nuevo, a lo que me desmonta, a lo que permite que nazca en nosotros algo totalmente diferente después de un proceso de grandes incertezas. Hablamos de experiencias vitales que se viven y donde las razones dejan de tener nuestras lógicas: «¿No es el hijo del carpintero? ¿No es su madre María, y sus hermanos Santiago, José, Simón y Judas? ¿No viven aquí todas sus hermanas? Entonces, ¿de dónde saca todo eso?».

La experiencia vital que nos guía es la luz… Si nuestras certezas y respuestas, nuestras actitudes de “lo sabemos” no permiten que la Luz se abra paso por las rendijas a fin de iluminar la propia vida y cuestionarnos, a fin de estar dispuestos a correr riesgos por caminos que solo el infinito amor de Dios puede suscitar, hoy también somos invitados a dejar resonar en nuestro corazón el versículo 23 del capítulo 6 del Evangelio de Mateo: “Si, pues, la luz que hay en ti está oscura, ¡cuánta será la oscuridad!”

Dios tiene un único fin, la conversión, el retorno a vivir según su proyecto de amor, cuyo fin no es otro que el bien para todos: “A ver si escuchan y se convierte cada cual” (Jr 26, 3). 

Hna. Ana Belén Verísimo García

Hna. Ana Belén Verísimo García
Dominica de la Anunciata

Nacida en Vigo – España, crecí en la vida de fe en mi parroquia: El Cristo de la Victoria, dinamizada pastoralmente por frailes dominicos y hermanas dominicas de la Anunciata. Muy joven soy enviada al Brasil, experiencia que me desafió culturalmente, me enriqueció y transformó como mujer, creyente y dominica. Junto con mis hermanas de comunidad fui enviada a diferentes servicios para anunciar el Evangelio y también favorecer y acompañar procesos de crecimiento en dignidad. Quiero destacar la misión realizada en diversos centros sociales cuyo objetivo era el atendimiento de niños y adolescentes, así como a sus madres, todos ellos de contextos sencillos y sin oportunidades; las clases en las escuelas públicas, el acompañamiento a la Pastoral del Menor y el compromiso y coordinación nacional de la Red “Um Grito pela Vida” – iniciativa intercongregacional contra la trata de mujeres y niñas. Actualmente soy la Priora General de mi Congregación.

29/7/26

EVANGELIO JUEVES 30-07-2026 SAN MATEO 13, 47-53 XVII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

 





En aquel tiempo, dijo Jesús al gentío:
«El reino de los cielos se parece también a la red que echan en el mar y recoge toda clase de peces: cuando está llena, la arrastran a la orilla, se sientan y reúnen los buenos en cestos y los malos los tiran.

Lo mismo sucederá al final de los tiempos: saldrán los ángeles, separarán a los malos de los buenos y los echarán al horno de fuego. Allí será el llanto y el rechinar de dientes.

¿Habéis entendido todo esto?».

Ellos le responden:
«Sí».

Él les dijo:
«Pues bien, un escriba que se ha hecho discípulo del reino de los cielos es como un padre de familia que va sacando de su tesoro lo nuevo y lo antiguo».

Cuando Jesús acabó estas parábolas, partió de allí.

                Palabra del Señor

REFLEXION

Con el evangelio de hoy termina el discurso parabólico de Mateo. En la parábola de hoy, Jesucristo compara el Reino de los cielos con una red, la cual representa a la Iglesia, donde entran peces buenos y malos. Es evidente que en nuestro mundo el bien coexiste con el mal y en nuestra libertad podemos escoger el uno o el otro.

Todos somos invitados a formar parte del Reino, a entrar en la Iglesia, pero cada uno entra o se excluye libremente, es decir, depende de nosotros acoger la gracia y la Palabra de Dios o rechazarla. Jesucristo nos recuerda lo importante que es vivir de acuerdo a lo que Él nos va enseñando y, como seguidores de Cristo, no podemos ignorar que el día en que Dios nos llame a su presencia habrá un juicio, donde Dios separará a los que vivieron según el evangelio de aquellos que rechazaron la vida evangélica.

Por eso, cada día que vivimos es una oportunidad que Dios nos da para amar, para perdonar, para entregar nuestra vida al servicio de los demás y del Reino, para convertirnos, para volvernos a Él y, sobre todo, para dejar que su gracia y misericordia nos transforme, en definitiva, para dejar que se haga su voluntad sobre nosotros. Éste es el camino de la felicidad, es el camino de la santidad.

Señor, concédenos vivir el hoy, que es lo único que tenemos, unidos a Ti, confiando siempre en tu misericordia, pero conscientes de que no todo vale, de que no todo da igual.

Sor Mª Belén Marín López, O.P.

Sor Mª Belén Marín López, O.P.
Monasterio de Santa Ana (Murcia)

Nací en Caravaca de la Cruz (Murcia) y en 2001 ingresé en el monasterio del Santísimo Rosario de Jumilla, donde profesé solemnemente en 2007. Desde 2009 resido en el monasterio de Santa Ana, en Murcia. Soy licenciada en Filología Inglesa y me sentí llamada a la evangelización desde mi conversión en 1995, y en la Orden de Predicadores encontré el carisma que respondía a esa vocación. Formo parte del equipo de promoción vocacional de mi comunidad y he completado el Máster en Discernimiento Vocacional y Acompañamiento Espiritual en Salamanca. Actualmente colaboro también con la Comisión Internacional de Monjas al servicio de la Orden.

28/7/26

EVANGELIO MIERCOLES 29-07-2026 SAN JUAN 11, 19-27 XVII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

 





En aquel tiempo, muchos judíos habían ido a ver a Marta y a María para darles el pésame por su hermano.

Cuando Marta se enteró de que llegaba Jesús, salió a su encuentro, mientras María se quedó en casa. Y dijo Marta a Jesús:
«Señor, si hubieras estado aquí no habría muerto mi hermano. Pero aún ahora sé que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo concederá».

Jesús le dijo:
«Tu hermano resucitará».

Marta respondió:
«Sé que resucitará en la resurrección en el último día».

Jesús le dijo:
«Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y el que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre. ¿Crees esto?».

Ella le contestó:
«Sí, Señor: yo creo que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo».

                          Palabra del Señor

REFLEXION

El evangelista Juan da respuesta al anhelo de felicidad eterna, proclamando uno de los contenidos centrales del mensaje cristiano: la victoria de Cristo y la nuestra sobre el último enemigo del ser humano, la muerte.

El milagro en sí de la vuelta de Lázaro a la vida no es lo más importante del relato, porque su interés se centra más bien en lo que experimenta sus hermanas Marta y María.

Ellas salen de su aldea de Betania que en hebreo significa casa del afligido, donde reinaba el llanto y el luto, para encontrar allí mismo, en esa misma tierra, al Señor de la vida.

Marta sale al encuentro de Jesús para acogerlo y recibir su condolencia. Al verlo, le dirige una súplica cargada de fe en el poder divino que obra en El, sabe que sólo Dios puede cambiar las cosas, no por sus méritos sino por el amor que Él tiene a sus amigos. Ahora, cuando ya no hay nada que hacer y a pesar del aparente desinterés mostrado por Jesús, Marta reconoce que él hubiese sido capaz de librar a su amigo de la muerte.

Ella no ha perdido la fe, pero ha sido puesta a prueba por la realidad inexorable de la muerte. Jesús la alienta a reafirmarla, haciéndole ver la resurrección, esperada para el lejano futuro de los últimos tiempos, puede hacerse ver ahora por la fe. Para ello Jesús la corrige y orienta. Debe dar el paso de la fe propiamente cristiana, que contiene, en primer lugar, la certeza de que la resurrección nos viene por Jesús.

Y, en segundo lugar, la posibilidad de experimentar la realidad ya presente de la resurrección. La vida eterna no es sólo futura sino presente. La forma de vida, que la fe promueve, contiene ya el germen de aquella vida que crecerá y alcanzará su plenitud después de la muerte.

Marta cree que Jesús es el Cristo y con ello afirma lo central de la fe cristiana: que con Jesucristo ha venido la vida que vence a la muerte y puede ser vivida ya en este mundo. Dios, vida nuestra, no está fuera del mundo; nos ha venido en Jesús y está con nosotros.

Fr. Martín Alexis González Gaspar O.P.

Fr. Martín Alexis González Gaspar O.P.
Convento de Ntro. Padre Sto. Domingo (Torrente, Valencia)

27/7/26

EVANGELIO MARTES 28-07-2026 SAN MATEO 13, 36-43 XVII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

 





En aquel tiempo, Jesús dejó a la gente y se fue a casa. Los discípulos se le acercaron a decirle:
«Explícanos la parábola de la cizaña en el campo».

Él les contestó:
«El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre; el campo es el mundo; la buena semilla son los ciudadanos del reino; la cizaña son los partidarios del Maligno; el enemigo que la siembra es el diablo; la cosecha es el final de los tiempos y los segadores los ángeles.

Lo mismo que se arranca la cizaña y se echa al fuego, así será al final de los tiempos: el Hijo del hombre enviará a sus ángeles y arrancarán de su reino todos los escándalos y a todos los que obran iniquidad, y los arrojarán al horno de fuego; allí será el llanto y el rechinar de dientes. Entonces los justos brillarán como el sol en el reino de su Padre. El que tenga oídos, que oiga».

                     Palabra del Señor

REFLEXION

El capítulo 13 del evangelio de Mateo está todo él dedicado a distintas parábolas que Jesús expone a la multitud que le sigue, como forma de dar a entender el anuncio del Reino de Dios, de forma inteligible para la gente sencilla.

En este fragmento son los propios discípulos los que piden a Jesús, cuando se retira a casa, que les explique la parábola del trigo y la cizaña, que no acaban de entender.

Mateo nos presenta la explicación como una alegoría entre buenos y malos, justos e injustos, comparando la buena semilla, es decir el trigo, con aquellos que siguen la Palabra de Dios y que, a pesar de las argucias del maligno, se mantienen fieles y, por ello, alcanzarán la recompensa en el último día; por otro lado compara la cizaña con los que van causando el mal, maltratando, no respetando al otro, siendo causa de discordias, etc. y éstos, así como la cizaña tras la siega es separada y quemada, ellos serán destinados al castigo por sus malas acciones.

Esta explicación es alegórica pues Dios, presencia de amor, que se nos da gratuitamente, reparte su amor a todos, buenos y malos, hace salir el sol para todos y reparte la lluvia igualmente para justos e injustos.

El amor de Dios es infinito. Él confía en que todos aceptemos ese regalo que nos ofrece y que, lo que gratis hemos recibido lo demos igualmente gratis. Dios quiere la salvación de todos y para ello nos ofrece su infinita misericordia y amor compasivo, para que nosotros, imitándole, lo demos a quienes nos rodean.

D. José Vicente Vila  Castellar O.P.

D. José Vicente Vila Castellar O.P.
Fraternidad de Laicos Dominicos de Torrente (Valencia)

Nací en Valencia en febrero de 1951 y bautizado en la Pila Bautismal de San Vicente Ferrer, en el seno de una familia con valores religiosos. Soy Licenciado en Medicina y Cirugía con la especialidad en Obstetricia y Ginecología que he ejercido hasta la jubilación. Siempre he estado vinculado a movimientos eclesiales y en 1996, tras varios años colaborando con el convento de los P.P. Dominicos de El Vedat en Torrent, fuí admitido en la Fraternidad Laical de Santo Domingo de dicho convento. He sido elegido presidente de la misma y también Presidente Provincial en varias ocasiones. En noviembre de 2024 fuí designado Presidente del Consejo Nacional de la Familia Dominicana de España.

26/7/26

EVANGELIO LUNES 27-07-2026 SAN MATEO 13, 31-35 XVII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

 




En aquel tiempo, Jesús propuso otra parábola al gentío:
«El reino de los cielos se parece a un grano de mostaza que uno toma y siembra en su campo; aunque es la más pequeña de las semillas, cuando crece es más alta que las hortalizas; se hace un árbol hasta el punto de que vienen los pájaros del cielo a anidar en sus ramas».
Les dijo otra parábola:
«El reino de los cielos se parece a la levadura; una mujer la amasa con tres medidas de harina, hasta que todo fermenta».
Jesús dijo todo esto a la gente en parábolas y sin parábolas no les hablaba nada, para que se cumpliera lo dicho por medio del profeta:
«Abriré mi boca diciendo parábolas;
anunciaré lo secreto desde la fundación del mundo».

                       Palabra del Señor

REFLEXION

En su evangelio, Mateo presenta reunidas unas cuantas parábolas de las que Jesús pronunció. El Maestro, tan atento a la vida cotidiana, a la naturaleza y sus procesos, utiliza imágenes y experiencias que sus oyentes conocen bien o que han vivido.

Las dos parábolas de hoy nos remiten, por una parte, a considerar la desproporción que hay entre una realidad inicial y en sus posibilidades alcanzadas al final. Son procesos naturales: una semilla o la levadura tienen la fuerza dentro de sí mismas para posibilitar el cambio. Pero en esos procesos naturales hay una desproporción: entre la pequeñez de la semilla (“es la más pequeña”) y la hortaliza madura como “un árbol en el que vienen los pájaros del cielo a anidar”; o también entre una medida de levadura y las tres medidas de harina. ¿Cómo tomar conciencia de que esa misma desproporción es la que hay entre nuestra vida, nuestras realidades, nuestras maneras de obrar y de vincularnos, cuando se cierran en sí mismas y lo que el Reino es capaz de provocar en ellas cuando se abren a él?

Otra nota que estas parábolas destacan es la gratuidad. El crecimiento es un don, es gratuito. No es el sembrador el que logra que la semilla engendre el tallo, el tronco, las ramas y los frutos; y la mujer, una vez que amasó, nada puede hacer con la masa: solo esperar. Los protagonistas tienen su responsabilidad, pero no son ellos quienes dan el crecimiento. La transformación de nuestra vida, de nuestras comunidades y de nuestra sociedad, la conversión de nuestras relaciones y de nuestras estructuras tiene una obligada participación humana, pero el crecimiento y el cambio lo produce el Espíritu. ¿Cómo lograr ese equilibrio entre comprometernos y poner de nuestra parte lo que nos toca y abrirnos a la novedad del Espíritu? Si no están ambas, el Reino no crece…

Por último, estas parábolas destacan la invisibilidad, la discreción con la que acontecen estos procesos de crecimiento. Se gestan en lo secreto, casi imperceptible o misteriosamente. En efecto, no llegamos a ver cómo la levadura provoca internamente ese crecimiento en la masa o con qué mecanismos interiores la semilla genera esos procesos tan determinados. ¿Será que, como el apóstol Tomás, si no los vemos… no les creemos? ¿es posible que nuestra practicidad técnica nos haya acostumbrado a que si no podemos manipular estos procesos, ni verlos ni controlarlos…no les damos real cabida?

En fin, si Dios nos regala conocer los secretos del mundo en su misterio… Aún asi tenemos que desaprender todo lo acostumbrado.

¿Cómo no dejarnos enseñar y convencer?

Fray Germán Pravia O.P.

Fray Germán Pravia O.P.
Real Convento de Predicadores (Valencia)

Nací en Montevideo en 1968 y fui ordenado sacerdote en Argentina en 1993, tras una etapa misionera en barrios populares de la periferia de Buenos Aires. Desde 2011 viví en Paraguay, y conocí a los dominicos en el trabajo pastoral de sus barrios inundables, ingresando en la Orden de Predicadores en 2018. Tras el noviciado me licencié en Teología Espiritual en Comillas y me doctoré en Teología en San Esteban de Salamanca. Por cuatro años residí en la comunidad de Montevideo, combinando la docencia académica con la pastoral parroquial y el acompañamiento espiritual. Actualmente resido en el Real Convento de Predicadores de Valencia, como Maestro de Estudiantes. Me apasionan la música, la lectura y el servicio desde el acompañamiento personal

25/7/26

DOMINGO 26 DE JULIO 2026 : XVII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

 




Las parábolas del Reino ocupan un lugar central en la predicación de Jesús. A través de imágenes sencillas y cotidianas —un campo sembrado, un poco de levadura, un tesoro escondido, una perla preciosa— el Señor nos introduce en una realidad misteriosa que no se impone con espectacularidad ni se presenta como algo acabado. El Reino de Dios no es un espectáculo admirable ni una meta ya conquistada; es una presencia dinámica que exige búsqueda, decisión y compromiso.

En las parábolas del tesoro y de la perla, Jesús nos sitúa ante el momento decisivo del descubrimiento. Algo irrumpe en la vida del hombre y lo transforma todo. Pero el hallazgo no es suficiente: exige respuesta. Venderlo todo, desprenderse, renunciar, elegir. El Reino no se añade a lo que ya poseemos como un complemento más; se convierte en el centro que reorganiza toda la existencia.

Estas imágenes nos invitan a preguntarnos si vivimos el cristianismo como una carga de obligaciones o como la alegría de un descubrimiento que nos hace libres. Porque el discípulo no es simplemente quien deja cosas, sino quien ha encontrado algo infinitamente más valioso. El texto que sigue nos ayudará a profundizar en esta lógica del Reino, que se alcanza más restando que sumando, y que transforma radicalmente la vida de quien se atreve a reconocer el tesoro y a apostar por él sin reservas.

Fray Miguel Ángel Vilchez Torés

Fray Miguel Ángel Vilchez Torés
Convento de Santo Domingo de Scala Coeli (Córdoba)

Soy fraile dominico, y durante más de 55 años me he dedicado a la docencia y a la tarea pastoral en muy diversos ámbitos: enseñanza en Graduados Sociales, Filosofía y Religión, así como pastoral con Escuelas de Padres, AMPAS, equipos de matrimonios, grupos de oración y formación, promoción de la mujer y de adultos, grupos bíblicos, retiros y ejercicios para religiosos, religiosas y seglares por toda la geografía española. He sido varias veces prior de mi comunidad en Córdoba y siempre he procurado acompañar a las personas, especialmente en los momentos de dolor, desde la cercanía y la empatía, algo por lo que he recibido distintos reconocimientos y el cariño de quienes me conocen.