16/10/26

EVANGELIO SABADO 17-10-2026 SAN LUCAS 12, 8-12 XXVIII SEMANA DE TIEMPO ORDINARIO

 





En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

«Todo aquel que se declare por mí ante los hombres, también el Hijo del hombre se declarará por él ante los ángeles de Dios, pero si uno me niega ante los hombres, será negado ante los ángeles de Dios.

Todo el que diga una palabra contra el Hijo del hombre podrá ser perdonado, pero al que blasfeme contra el Espíritu Santo no se le perdonará.

Cuando os conduzcan a la sinagoga, ante los magistrados y las autoridades, no os preocupéis de cómo o con qué razones os defenderéis o de lo que vais a decir, porque el Espíritu Santo os enseñará en aquel momento lo que tenéis que decir».

                               Palabra del Señor

REFLEXION

En una sociedad secularizada, como la nuestra, tomar partido por Jesús puede entenderse como no ocultar nuestra condición de creyentes ante los demás sin ningún tipo de complejos. No se trata simplemente de ser fieles a nuestras costumbres y tradiciones religiosas, sino a planteamientos de más calado a la hora de vivir con rectitud, buscando siempre la verdad, el bien y la justicia en nuestra forma de ser y de actuar, recordando que no siempre lo legal o lo bien visto por la sociedad se corresponde con lo realmente evangélico. Así fue la actuación de los discípulos después de la resurrección del Señor, sabiendo que hay que obedecer antes a Dios que los hombres.

Jesús pone también en guardia a los suyos ante el pecado imperdonable de blasfemia contra el Espíritu Santo. Denuncia la actitud deliberada y consciente de quienes se cierran con obstinación a la verdad y a la acción de Dios. Un Espíritu que sale a la defensa de los perseguidos por el nombre de Jesús.

"He oído hablar de vuestra fe en Cristo"

El mismo deseo de instruir a las comunidades mueve a San Pablo cuando escribe con solicitud a las diferentes Iglesias por él fundadas.

San Pablo alaba en esta ocasión a la Comunidad de Éfeso por su fe y da gracias a Dios por ellos. La fe de los cristianos se traduce en el amor a todo el pueblo santo de Dios. San Pablo les tiene muy presentes en su oración a todos y a cada uno.  Pide para esta Comunidad de creyentes espíritu de sabiduría y revelación para que entren en el misterio de Dios, reconociendo a Jesucristo muerto, resucitado y sentado a su derecha. Un Cristo Resucitado que es Cabeza de la Iglesia. Cristo y la Iglesia, íntimamente unidos, forman un solo cuerpo.

Pidamos nosotros al Señor que nos de la fuerza de su Espíritu para seguir creciendo en la fe y dando testimonio con nuestro amor al pueblo santo de Dios y a toda la humanidad.

Fr. Francisco José Collantes Iglesias O.P.

Fr. Francisco José Collantes Iglesias O.P.
Convento de Santo Tomás de Aquino (Sevilla)

Gaditano de nacimiento, entré en contacto con la Orden de Predicadores en el Convento de Santo Domingo de Cádiz. Tomé el hábito a los 17 años en Almagro (Ciudad Real). Ordenado en 1982 estudié Catequética y trabajando en nuestra Parroquia Santa Catalina de Siena de Madrid. Durante 15 años viví en el Convento de San Jacinto de Triana (Sevilla) ejerciendo como Párroco. Después de un año en Irlanda, en la Comunidad Juana de Aza de Wicklow Town, vinculada al MJD, pasé 22 años en Granada, siendo director del Colegio Mayor Universitario Santa Cruz La Real, integrado en la Universidad de Granada. Actualmente formo parte de la Comunidad del Convento Santo Tomás de Aquino de Sevilla. Disfruto sobre todo junto al mar y me gusta mucho viajar en buena compañía. Valoro bastante la amistad y disfruto intentando dar a conocer a Jesucristo mediante la predicación del Evangelio.

15/10/26

EVANGELIO VIERNES 16-10-2026 SAN LUCAS 12, 1-7 XXVIII SEMANA DE TIEMPO ORDINARIO

 





En aquel tiempo, miles y miles de personas se agolpaban. Jesús empezó a hablar, dirigiéndose primero a sus discípulos:
«Cuidado con la levadura de los fariseos, que es la hipocresía, pues nada hay cubierto que no llegue a descubrirse, ni nada escondido que no llegue a saberse.
Por eso, lo que digáis en la oscuridad será oído a plena luz, y lo que digáis al oído en las recámaras se pregonará desde la azotea.
A vosotros os digo, amigos míos: no tengáis miedo a los que matan el cuerpo, y después de esto no pueden hacer más.
Os voy a enseñar a quién tenéis que temer: temed al que, después de la muerte, tiene poder para arrojar a la “gehenna”. A ese tenéis que temer, os lo digo yo.
¿No se venden cinco pájaros por dos céntimos? Pues ni de uno solo de ellos se olvida Dios.
Más aún, hasta los cabellos de vuestra cabeza están contados. No tengáis miedo: valéis más que muchos pájaros».

                     Palabra del Señor

REFLEXION

Jesús habla a sus discípulos mientras crece la tensión con quienes rechazan su mensaje. Por eso comienza con una advertencia contundente: «Guardaos de la levadura de los fariseos, que es la hipocresía». La imagen de la levadura es muy expresiva. Una pequeña cantidad basta para fermentar toda la masa. Del mismo modo, la falta de verdad y de coherencia puede infiltrarse poco a poco en la vida de una persona o de una comunidad.

Después Jesús enlaza esta advertencia con una llamada insistente a no tener miedo. En realidad, ambas cosas están profundamente unidas. Muchas veces las máscaras nacen del miedo: miedo a ser juzgados, a fracasar, a perder prestigio o a mostrar nuestra fragilidad. Quizá una de las palabras que más necesitamos escuchar hoy sea precisamente esta: «No tengáis miedo». Vivimos rodeados de incertidumbres personales, sociales y eclesiales. Sin embargo, Jesús nos recuerda que nuestra vida descansa en una providencia más grande que nuestros cálculos y preocupaciones.

El centro de este evangelio no es la denuncia, sino la confianza. Jesús llama a los discípulos «amigos míos» y les recuerda que el Padre cuida hasta de los pequeños pájaros y conoce incluso el número de los cabellos de su cabeza. Nada de nuestra vida le es indiferente. La fe no elimina las dificultades ni las incertidumbres. Pero nos permite afrontarlas desde otro lugar. Quien se sabe amado no necesita vivir de las apariencias. Puede reconocer sus límites sin sentirse derrotado. Puede mostrar su verdad sin miedo a perder su dignidad.

La Palabra nos invita hoy a mirar con sinceridad nuestro corazón. ¿Qué miedos condicionan nuestras decisiones? ¿Qué imagen de nosotros mismos seguimos intentando proteger? ¿Qué espacios de nuestra vida necesitan más verdad? El Señor no responde a estas preguntas con reproches, sino con una promesa. Nos asegura que somos valiosos a sus ojos, infinitamente más de lo que nosotros alcanzamos a comprender.

Quien se sabe sellado por el Espíritu y cuidado por el Padre puede vivir con el corazón abierto. Sin máscaras o perfiles inventados. Sin miedo. Con la serenidad humilde de quien ha descubierto que toda su vida está sostenida por el amor fiel de Dios. Y será libre para amar, con sinceridad y verdadera generosidad, como Dios ama.

Hna. Águeda Mariño  Rico

Hna. Águeda Mariño Rico
Congregación de Santo Domingo

Soy religiosa dominica nacida en Asturias, en la cuenca minera, y desde muy pequeña me formé y crecí en la fe desde la espiritualidad dominicana. Entré en la Congregación de Santo Domingo a los 17 años y con 19 años hice mi primera profesión. Profesionalmente soy trabajadora social, licenciada en Sociología y máster en Doctrina Social de la Iglesia. He vivido en varios destinos diferentes: Bogotá, Medellín, Valencia, Castell de Ferro (Granada) y Madrid. He ido realizando mi misión en varios ámbitos: pastoral, educativo, social, formación, espiritualidad, y también con diferentes servicios en mi congregación.

14/10/26

EVANGELIO JUEVES 15-10-2026 SAN MATEO 11, 25-30 XXVIII SEMANA TIEMPO ORDINARIO

 





En aquel tiempo, tomó la palabra Jesús y dijo:
«Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a los pequeños. Sí, Padre, así te ha parecido bien.

Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.

Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera».

                     Palabra del Señor

REFLEXION

Estas palabras de Jesús revelan algo esencial del corazón de Dios: el que cree que puede con todo puede tener dificultad para reconocer que necesita a Dios; sin embargo, Dios sostiene al que está cansado y necesita recibir.

Jesús no promete una vida sin cargas. Dice algo más profundo: «Cargad con mi yugo». El cristiano aprende a llevar sus responsabilidades, luchas y sufrimientos con Cristo y desde Cristo. Su yugo no aplasta porque no lo llevamos solos.

San Agustín escribió: «Ama y haz lo que quieras». Cuando el corazón ha sido alcanzado por el amor de Dios, la obediencia deja de ser una carga exterior y se convierte en respuesta de amor.

Jesús no dice: «Venid cuando estéis fuertes, cuando hayáis cambiado, cuando seáis dignos». Dice simplemente: «Venid a mí». La iniciativa es suya. La gracia precede nuestra respuesta.

Si queremos que nuestra vida cristiana dé fruto, primero se tiene que dar el encuentro con Jesús, después viene la transformación y, finalmente, la misión. No somos enviados a anunciar el Reino para conseguir que Dios nos ame; somos enviados porque hemos experimentado que ya somos amados. La misión nace de la intimidad.

Santa Teresa sabía que la oración era, ante todo, amistad: permanecer muchas veces a solas con quien sabemos que nos ama. Desde ahí podemos entregar a Jesús nuestros cansancios, heridas, exigencias y miedos.

Cuando en la vida te veas cansado y agobiado y vengan recuerdos dolorosos, pregúntale a Jesús: «Jesús, ¿dónde estabas Tú en ese momento doloroso de mi vida?». Y pide el don de poder perdonar de corazón a quien te hirió, porque eso te liberará de un peso tremendo.

Tal vez hoy necesitamos dejar de intentar sostener nuestra vida con nuestras propias fuerzas y escuchar nuevamente su invitación: «Venid a mí». No se trata de escapar de la cruz, sino de descubrir que Cristo está en la cruz y podemos descansar en Él. 

Oración

Santa Teresa de Jesús, intercede por nosotros para que aprendamos a acudir a Jesús con todo lo que somos, sin máscaras ni pretensiones. Pídele que sane nuestras heridas, libere nuestro corazón de aquello que nos pesa y nos enseñe el santo abandono. Que el Espíritu Santo nos haga experimentar profundamente que somos hijos amados y que, descansando en Cristo, podamos entregar gratuitamente nuestra vida al servicio de su Reino. Amén.

Sor Aroa González Solís Pampliega

Sor Aroa González Solís Pampliega
Monasterio de Santa Catalina de Siena. Alcalá de Henares. (Madrid)

He recorrido un camino lleno de dedicación en la vida contemplativa dominicana, dedicada al servicio, a la alabanza y la intercesión. Tras completar mis estudios, sentí la llamada al convento a los 20 años. Desde entonces, he dedicado mi vida desempeñando oficios como tornera, sacristana, encargada del trabajo y otras responsabilidades en la comunidad. Mi vida está marcada por la entrega, la escucha en el acompañamiento espiritual y un profundo compromiso con mi fe y el estudio.

13/10/26

EVANGELIO MIERCOLES 14-10-2026 SAN LUCAS 11, 42-46 XXVIII SEMANA TIEMPO ORDINARIO

 





En aquel tiempo, dijo el Señor:
«¡Ay de vosotros, fariseos, que pagáis el diezmo de la hierbabuena, de la ruda y de toda clase de hortalizas, mientras pasáis por alto el derecho y el amor de Dios!

Esto es lo que había que practicar, sin descuidar aquello.

¡Ay de vosotros, fariseos, que os encantan los asientos de honor en las sinagogas y los saludos en las plazas!

¡Ay de vosotros, que sois como tumbas no señaladas, que la gente pisa sin saberlo!». Le replicó un maestro de la Ley:
«Maestro, diciendo eso nos ofendes también a nosotros».

Jesús replicó:
«¡Ay de vosotros también, maestros de la ley, que cargáis a los hombres cargas insoportables, mientras vosotros no tocáis las cargas ni con uno de vuestros dedos!»

                         Palabra del Señor

REFLEXION

Los fariseos estaban muy preocupados por cumplir los mandatos, la legislación, los mandamientos, ellos eran muy cumplidores de la ley.  El Señor no dice que esto sea malo, solo se convierte en algo malo cuando anula el derecho y el amor de Dios.

Por sí mismos los mandatos no garantizan la presencia de Dios, el derecho y el amor de Dios rompen los moldes donde habían encerrado a Dios, pensando que “cumpliendo” Dios siempre estaría de su lado.

Practicar el derecho y el amor a Dios es buscar siempre la luz de la vida; aunque a veces, hay que saber descubrirlos y practicarlos en nuestra sociedad. En alguna ocasión, vienen envueltos en demasiado ruido, en demasiada palabrería. Muchos hablan y hablan disimulando sus malas intenciones, que anulan la justicia y rompen el amor. Son charlatanes de humo, maestros de la vanidad.

“El que te sigue, Señor, tendrá la luz de la vida”

Practicar el derecho, hoy, en nuestro mundo, es trabajar y esforzarse por mantener la unidad en el amor de Dios. Un amor que es efectivo porque Dios nos regala el gran don de la vida. Nuestro Dios se preocupa por nosotros, por cada uno de nosotros, está pendiente de nosotros.

Este amor, compartido, es lo que crea la solidaridad entre todos nosotros, todos compartimos el amor de Dios y todos somos responsables de su presencia en nuestro mundo.

Hoy, cuando la vanagloria se hace presente en nuestro entorno en forma de “asientos de honor” y “reverencias”, necesitamos profetas de la vida, de la luz de la vida, que anuncien un tiempo nuevo, donde todos nos podamos sentar en la misma mesa y compartir el pan de la dignidad y el amor de Dios, porque “si nos guía el Espíritu no estamos bajo el dominio de la ley”.

Fr. Benito Medina Carpintero O.P.

Fr. Benito Medina Carpintero O.P.
Convento de Santa Cruz la Real (Granada)

12/10/26

EVANGELIO MARTES 13-10-2026 SAN LUCAS 37-41 XXVIII SEMANA TIEMPO ORDINARIO

 



En aquel tiempo, cuando Jesús terminó de hablar, un fariseo le rogó que fuese a comer con él.
Él entró y se puso a la mesa.
Como el fariseo se sorprendió al ver que no se lavaba las manos antes de comer, el Señor le dijo:
«Vosotros, los fariseos, limpiáis por fuera la copa y el plato, pero por dentro rebosáis de rapiña y maldad.
¡Necios! El que hizo lo de fuera, ¿no hizo también lo de dentro? Con todo, dad limosna de lo que hay dentro, y lo tendréis limpio todo».

                   Palabra del Señor

REFLEXION

En el Evangelio Jesús nos insiste en que lo verdadero es lo “de dentro”, es decir, nuestro corazón, nuestra conciencia. Es allí donde soy verdaderamente yo y donde se produce el encuentro de fe definitivo con Cristo. El Sí libre y responsable de mi fe es para el Señor el mayor de los tesoros, un tesoro de amor que Él me anima a convertir en palabras y obras para con mis hermanos. Si esto es así, la limosna no es dar, sino darme. Si esto es así, confesar y arrepentirse es una conversión profunda de vida y comulgar es aceptar a Cristo y a los “otros cristos” en mi ser y actuar…

Solo desde la profundidad y riqueza de mi corazón entregado a Dios y a los demás tienen pleno sentido la liturgia, los sacramentos, las prácticas de piedad y caridad, la devoción a Nuestra Señora y los santos y el cuidar todo ello con pulcritud y esmero. Jesús critica fuertemente la falsedad de las prescripciones farisaicas como la que nos indica el Evangelio o cuando critican al Señor por curar en sábado o por denunciar los abusos del Templo de Jerusalén.

Desterremos, pues, nuestros -a veces- inevitables fariseísmos y busquemos el Reino de Dios con humildad y solidaridad con nuestros hermanos los hombres. 

PARA LA MEDITACIÓN

«Por eso, es necesario dar «limosna de lo que hay dentro» para poder limpiarse. Es decir, dar limosna desde la propia miseria; desde ahí donde están nuestras propias heridas, las que hemos hecho. Así, damos a un pobre desde nuestra pobreza, atendemos a un enfermo desde nuestros dolores, y acogemos al pecador desde nuestros pecados. Porque cuando damos limosna desde ahí pedimos limosna también nosotros. Cuando ofrecemos todo desde dentro de la propia fragilidad estamos pidiendo la misma compasión que ofrecemos. Sólo entonces amamos con el mismo amor que no dimos, dejando que mane desde sus hontanares y corra límpido hacia fuera. Sólo si amamos con todo el amor que tenemos corre desde su misma fuente en Dios, que «hizo también lo de dentro», y alcanza al que con compasión quiera recibirlo.»

(Carlos Pérez Laporta. “Alfa y Omega”)

D. Carlos José Romero Mensaque O.P.

D. Carlos José Romero Mensaque O.P.
Fraternidad de Laicos Dominicos “Amigos de Dios” (Bormujos, Sevilla)

Formo parte del laicado dominicano desde 2006 motivado por el estudio y devoción al Santo Rosario y el ejemplo de dos frailes. Soy doctor en Historia y en Artes y Humanidades (Teología) y tengo estudios teológicos como profesor de Religión que continúo. Mi actividad como predicador se centra en el estudio de la Historia de la Orden, la catequesis parroquial y la dirección de un programa semanal sobre el Evangelio en YouTube.


11/10/26

EVANGELIO LUNES 12-10-2026 SAN LUCAS 11, 27-28 XXVIII SEMANA TIEMPO ORDINARIO

 





En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba a la gente, una mujer de entre el gentío levantando la voz, le dijo:
«Bienaventurado el vientre que te llevó y los pechos que te criaron».

Pero él dijo:
«Mejor, bienaventurados los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen».

                      Palabra del Señor

REFLEXION

En el Evangelio, el mismo Jesús hace el mejor elogio de su Madre. No se queda en su maternidad biológica, sino remite a su grandeza espiritual: “¡Dichosos los que escuchan la Palabra de Dios y la cumplen!”

La imagen de la Virgen del Pilar en su basílica de Zaragoza es pequeñita. Sólo 36 centímetros. Pero en su sereno rostro nos ofrece confianza y consuelo, y en su manto recogido, como si comenzase a caminar, nos entrega toda su ayuda para recorrer el camino sinodal de la Iglesia.

“¡Virgen del Pilar, arca de la nueva Alianza, pilar que fortalece nuestra fe, discípula fiel y oyente de la Palabra, Tú que nos muestras a Jesús, dador del Espíritu Santo, indica, guía y acompaña nuestro camino de discípulos y discípulas misioneros!”

Fr. Francisco José Rodríguez Fassio O.P.

Fr. Francisco José Rodríguez Fassio O.P.
Convento de Santo Domingo Ra’ykuéra (Asunción, Paraguay)

Soy dominico y sacerdote, nacido en Granada en 1951. Ingresé en la Orden de Predicadores en 1968 y fui ordenado sacerdote en 1975. He cursado estudios de Filosofía y Teología en España, Roma y Múnich, y me he dedicado durante décadas a la formación y docencia en diversos ámbitos: universidad, internoviciado de la Confer y escuelas de teología para laicos. He formado parte de la curia de las Provincias Bética e Hispania de los frailes y también he ejercido como formador, promotor de formación permanente, asistente de fraternidades y presidente de la CONFER en Sevilla. También he trabajado como director, redactor y presentador del programa “Diálogos en la vida” de Canal Sur Televisión. Desde 2021, resido en Paraguay, donde colaboro como docente y acompañante de comunidades religiosas y laicales.

10/10/26

DOMINGO11-10-2026 XXVIII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

 





En el célebre Salmo responsorial propuesto a nuestra meditación en la misa de este día, al final el salmista le dice a Dios: «tu bondad y tu misericordia me acompañan todos los días de mi vida, y habitaré en la casa del Señor por años sin término». Esto indica que la presencia del Señor en la vida de todo creyente, o incluso de todo no creyente, siempre es una presencia bondadosa y misericordiosa, nunca una presencia inerte o dañina. Dios siempre está difundiendo su bondad, haciendo el bien a todos, llamándonos a la comunión más estrecha, expresada con imágenes elocuentes, como la «alianza», el lenguaje nupcial, la amistad, la filiación… Dios nos llama a compartir su felicidad, su alegría, su bondad, su compasión… Pero con frecuencia huimos de su presencia porque estamos llenos de prejuicios, pensamos mal de él, distorsionamos su imagen como hicieron Adán y Eva en el Paraíso; creyeron que Dios se oponía a sus anhelos de plenitud. Hay que estar muy convencidos de que, aunque la vida no siempre nos sonría, Dios nos sigue queriendo con un amor indefectible. Las lecturas de este domingo nos lo recuerdan desde diferentes perspectivas.

Fray Manuel Ángel Martinez Juan O.P.

Fray Manuel Ángel Martinez Juan O.P.
Convento de San Esteban (Salamanca)

LECTURAS DEL DOMINGO 11-10-2026 XXVIII DOMINGO TIEMPO ORDINARIO

 

Primera lectura

Lectura del libro de Isaías 25, 6-10a

Preparará el Señor del universo para todos los pueblos, en este monte, un festín de manjares suculentos, un festín de vinos de solera; manjares exquisitos, vinos refinados.

Y arrancará en este monte el velo que cubre a todos los pueblos, el lienzo extendido sobre todas las naciones.

Aniquilará la muerte para siempre.

Dios, el Señor, enjugará las lágrimas de todos los rostros, y alejará del país el oprobio de su pueblo - lo ha dicho el Señor -.

Aquel día se dirá: «Aquí está nuestro Dios. Esperábamos en él y nos ha salvado. Este es el Señor en quien esperamos. Celebremos y gocemos con su salvación, porque reposará sobre este monte la mano del Señor».

                  Palabra del Señor

Salmo

Salmo 22, 1-3a. 3b-4. 5. 6. R/. Habitaré en la casa del Señor por años sin término

El Señor es mi pastor, nada me falta:
en verdes praderas me hace recostar;
me conduce hacia fuentes tranquilas
y repara mis fuerzas. R/.

Me guía por el sendero justo,
por el honor de su nombre.
Aunque camine por cañadas oscuras,
nada temo, porque tú vas conmigo:
tu vara y tu cayado me sosiegan. R/.

Preparas una mesa ante mí,
enfrente de mis enemigos;
me unges la cabeza con perfume,
y mi copa rebosa. R/.

Tu bondad y tu misericordia me acompañan
todos los días de mi vida,
y habitaré en la casa del Señor
por años sin término. R/.

Segunda lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses 4, 12-14. 19-20

Hermanos:
Sé vivir en pobreza y abundancia. Estoy avezado en todo y para todo: a la hartura y al hambre, a la abundancia y a la privación. Todo lo puedo en aquel que me conforta. En todo caso, hicisteis bien en compartir mis tribulaciones.

En pago, mi Dios proveerá a todas vuestras necesidades con magnificencia, conforme a su riqueza en Cristo Jesús.

A Dios, nuestro Padre, la gloria por los siglos de los siglos. Amén.

                   Palabra del Señor

REFLEXION

 Iª Lectura: Isaías (25,6-10a): Dios salvará a todos los pueblos

 Esta lectura forma parte de un conjunto del libro de este profeta (cc. 24-27), conocido entre los especialistas bíblicos como «apocalipsis de Isaías». En realidad no es conjunto netamente apocalíptico, aunque no podemos negar la opción escatológica que se apunta en distintos momentos, como una gran liturgia, con himnos, cánticos, que predicen el triunfo de Dios sobre sus enemigos en el monte Sión, en Jerusalén. Se propone, como período de composición de este Apocalipsis, la época posterior al destierro de Babilonia (s. VI a. C.); esto es lo más probable, aunque no podemos precisar el momento de su composición.

 El autor sigue las huellas y la teología de Isaías, y por eso ha sido introducido en el libro del gran profeta y maestro. La lectura de hoy es, probablemente, el trozo más hermoso de este conjunto en el que, después de un cántico al Dios liberador, el profeta habla de un momento prodigioso, bajo el símbolo de un banquete, de un festín escatológico, donde será destruida la muerte y el oprobio de su pueblo. Y entonces todos reconocerán a Dios como «salvador» en el monte santo, en la nueva Jerusalén.

 No es frecuente en cantos de tipo apocalíptico un mensaje tan hermoso y esperanzador. Aunque en este caso no se podría haber expresado mejor aquello que debe ser la esperanza bíblica. Porque la palabra profética convoca a algo que verdaderamente no se realizará en este mundo, ni en esta historia. Por el contrario es necesaria otra "historia" nueva, si es que podemos hablar así, que necesariamente está en las manos de Dios; esto último es determinante. El "velo" que tienen todos los pueblos, según el texto de hoy, debe caer para que todos los hombres puedan ver algo nuevo y definitivo. Ni Sión o Jerusalén podrán soportar este sueño profético. Será una Jerusalén no hecha por manos de reyes o trabajadores explotados. Un sueño, desde luego, de esperanza. 

IIª Lectura: Filipenses (4,12-14.18-20): Agradecimiento generoso

 Este texto pone punto final a la lectura de Filipenses en la liturgia de estos domingos. Pablo le da las gracias a esa comunidad, una de las más queridas y generosas con él, a la vez que con la comunidad madre de Jerusalén, según el compromiso que habían pactado Pedro y Pablo en la asamblea de Jerusalén (cf Gl 2; Hch 15). Aquí les recuerda que él personalmente está acostumbrado a todo, a la hartura y a pasar hambre. Pero mientras permanecía en prisión (casi con toda seguridad en Éfeso), le han enviado ayuda por medio de Epafrodito, y se lo agradece. Cristo le da fuerza para todo, es la afirmación más contundente y significativa.

 La vida cristiana, pues, es también una llamada a solidaridad en las necesidades básicas, que no puede ser más que consecuencia de una comunión de fe y de amor. Compartir los dones espirituales podría ser, en algunos casos, demasiado poco ante la angustia y las necesidades que muchos experimentan. Dios es el primero que comparte la creación con nosotros y debemos ser consecuentes. Pablo, en este pequeño "billete" que escribe, le agradece a la comunidad que ha sabido compartir el evangelio mismo como don recibido. Sabemos, incluso, que ese discípulo Epafrodito se quedará con Pablo un tiempo (entre otras cosas porque enfermó junto al Apóstol) y le ayudará muy eficazmente mientras el apóstol estaba encarcelado. 

Fray Miguel de Burgos Núñez O.P.

Fray Miguel de Burgos Núñez O.P.
(1944 - 2019)

EVANGELIO DOMINGO 11-10-2026 SAN MATEO 22, 1-14 XXVIII DOMINGO TIEMPO ORDINARIO

 





En aquel tiempo, volvió a hablar Jesús en parábolas a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo, diciendo:

«El reino de los cielos se parece a un rey que celebraba la boda de su hijo; mandó a sus criados para que llamaran a los convidados, pero no quisieron ir. Volvió a mandar otros criados encargándoles que dijeran a los convidados:

“Tengo preparado el banquete, he matado terneros y reses cebadas y todo está a punto. Venid a la boda”.

Pero ellos no hicieron caso; uno se marchó a sus tierras, otro a sus negocios, los demás agarraron a los criados y los maltrataron y los mataron.

El rey montó en cólera, envió sus tropas, que acabaron con aquellos asesinos y prendieron fuego a la ciudad.

Luego dijo a sus criados:
“La boda está preparada, pero los convidados no se la merecían. Id ahora a los cruces de los caminos y a todos los que encontréis, llamadlos a la boda”.

Los criados salieron a los caminos y reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos. La sala del banquete se llenó de comensales. Cuando el rey entró a saludar a los comensales, reparó en uno que no llevaba traje de fiesta y le dijo:
“Amigo, ¿cómo has entrado aquí sin el vestido de boda?”.

El otro no abrió la boca. Entonces el rey dijo a los servidores:
“Atadlo de pies y manos y arrojadlo fuera, a las tinieblas. Allí será el llanto y el rechinar de dientes”.

Porque muchos son los llamados, pero pocos los elegidos».

               Palabra del Señor

REFLEXION

 El evangelio del banquete que un rey da por la boda de su hijo es una de las parábolas más sofisticadas del evangelio de Mateo, que marca unas diferencias substanciales con la que nos ofrece Lucas (14,15-24); incluso podríamos hablar de parábolas distintas. Mateo nos habla de un rey, rechazado por los magnates, y tras ser maltratados y asesinados algunos de sus criados, manda atacar y destruir la ciudad. Ahora se debe ir a los cruces de los caminos para instar a los transeúntes a que vengan al banquete. Como es lógico, vinieron toda clase de gentes, buenas y malas. ¿Qué significa, pues, que tras esta invitación tan generosa e informal, el rey venga a la sala del banquete y encuentre a uno que no tiene traje de bodas? Esto cambia el sentido de la interpretación de los vv. 1-10, cuando la sala se llenó de invitados, poniendo de manifiesto que incluso los que no estaban preparados son invitados a un banquete de bodas. Aquí nos encontramos con lo más extraño, quizás lo más importante y original de la parábola de Jesús redactada por Mateo.

 Los vv. 11-14, sobre el traje de bodas, pues, deben ser un añadido independiente. Estaríamos ante una reconstrucción alegorizante para la comunidad de Mateo, que saca unas consecuencias nuevas para los miembros de esa comunidad cristiana tan particular, con objeto de que sepan responder siempre a la llamada que se les ha hecho. Pensemos en la «justicia» de las buenas obras, del compromiso constante, de la perseverancia, a lo que es muy dada la teología del evangelio de Mateo. En todo caso no debemos perder de vista que la parábola la pronunció Jesús para poner de manifiesto la fiesta de la libertad de Dios que llama a todo el que encuentra. Por lo mismo, el significado del traje de boda, añadido posteriormente (quizás se trataba de una parábola independiente), debe estar supeditado al primero, porque no es lógico que los invitados por los caminos estén preparados para una boda. No obstante deberíamos suponer que en la semiótica del vestido con que se quiere generar el texto, todo el mundo, incluso lo más pobres, siempre encuentran unas ropas más decentes para ir a una boda o a un banquete; de lo contrario no tendrían sentido los vv. 11-14. Por eso pensamos con otros intérpretes que se trata de una parábola sobreañadida a la original de los vv. 1-10, que son los coinciden más con Lc 14.

 En todo caso, la parábola es escandalosa, y debe seguir siéndolo en cuanto a los motivos de los que rechazan el banquete, como en la actitud del rey que, en vez de suprimir el banquete, invita a todo el mundo que se encuentre por los caminos: hay que buscar a las personas que no están atadas a nada ni a nadie; son libres. El banquete no es un acto burlesco, sino que Jesús piensa en el festín de la salvación; no en una fiesta de compromiso, sino de libertad. En ese supuesto, hasta el hombre que no lleva vestido de boda, independientemente de la teología de Mateo, habría que entenderlo, hoy y ahora, como que no está allí como los demás, libre para la gracia de Dios. Quien no posea esa actitud, “ese vestido”, estará echando por tierra la fiesta de la libertad y de la gracia.

Fray Miguel de Burgos Núñez O.P.

Fray Miguel de Burgos Núñez O.P.
(1944 - 2019)

9/10/26

EVANGELIO SABADO 10-10-2026 SAN LUCAS 11, 27-28 XXVII SEMANA TIEMPO ORDINARIO

 






En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba a la gente, una mujer de entre el gentío, levantando la voz, le dijo:
«Bienaventurado el vientre que te llevó y los pechos que te criaron».
Pero él dijo:
«Mejor, bienaventurados los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen».

                             Palabra del Señor

REFLEXION

¡Qué arrebato, qué alegría muestra el grito de la mujer al escuchar las palabras de Jesús! Le sale del alma, de lo más profundo al sentirse liberada, que, de repente, puede volar porque Alguien le ha abierto las alas y le ha mostrado que es amada por un Padre que no hace acepción de personas y que está por encima de las leyes de una religión misógina -muchas veces como la cristiana- clasista y opresora.

Sin poder seguir la reflexión, enseguida me surge una pregunta ¿provoca en nosotros este entusiasmo escuchar al Cristo que nos ama, que nos libera, que nos ofrece un camino eternamente nuevo, eternamente ilusionante y que da sentido a la existencia? Ahí queda.

Nombrar a la madre de Jesús, a la íntima de Jesús, a la ternura de Jesús, seguro que provocó en Él una vuelta a los abrazos, palabras y sonrisas de su madre, pero también una mirada a la vida de los que le rodeaban: no, no consiste ene elogiar al Profete, consiste en saber escuchar y hacer realidad en la vida lo escuchado, en contemplar el mundo y la realidad y, lo contemplado, convertirlo en vida en oración («Contemplari et contemplata aliis tradere»)

Ya desde los documentos de Puebla hasta los de Aparecida, se nos urge a no separar la fe de la vida, no convertir en una ideología, por hermosa que sea, todo  lo que Jesús nos transmitió, porque ahí reside una de las razones más importantes de la deserción de tantos y tantas de la comunidad de los seguidores de Jesús, la “hipocresía religiosa” de proclamar una cosa y luego hacer otra, apoyar esa extrema derecha que desprecia la vida de los niños y niñas porque son de otro sitio o apoya un genocidio porque no merecen vivir…

¡Qué escándalo oír a supuestos cristianos apoyar esa xenofobia asesina que justifica el desprecio a otros seres humanos! La fe no es una serie de ritos, ni de dogmas, es una vida que surge del seguimiento consciente, de una opción radical lejos del sentimentalismo y fortalecida por el Espíritu que robustece en nosotros el Evangelio de la Alegría.

Revestidos de Cristo, no podemos olvidar que ese encuentro con el Cristo vivo, nos envía a cambiar nuestro mundo y trabajar para que sea lo más parecido posible al que Dios soñó para nosotros. Separar fe y vida, “El divorcio entre la fe y la vida diaria de muchos debe ser considerado como uno de los más graves errores de nuestra época” (Gs,43) 

Qué hermosas las palabras de la mujer, pero que esclarecedoras las Palabras de Jesús: con ellas nos permite entender el proyecto de la Bienaventuranzas, de la parábola del Juicio Final… nos permite trabajar con los que creen en un mundo de hermanos, de justicia, de paz…. Un mundo alejado completamente de la ideología que está dominando cada vez más en una sociedad inhumana, en una sociedad que está olvidando que el Logos se hizo carne y que, sin encarnación, no hay salvación.

Fray Antoni Miró Gallego O.P.

Fray Antoni Miró Gallego O.P.
Convento de Santo Domingo Ra`ykuéra (Asunción. Paraguay)

Dominico de Mallorca, nacido en 1958, actualmente trabajando en la misión de Paraguaya del Vicariato Antón Montesino de la Provincia de Hispania. Ejerce su misión desde la comunidad de Asunción, en un pueblecito rural, eminentemente campesino, como párroco de la Parroquia Virgen del Rosario de Tavapy, antiguo convento dominico del siglo XVI y actualmente llamado San Roque González de Santa Cruz. Ha ejercido diferentes cargos en la diócesis, especialmente dedicado a la Pastoral Social y el trabajo por la sinodalidad. También es director general de la Sede local de la Universidad Católica en Carapeguá, pueblo cercano a San Roque. Anteriormente trabajó en Manacor, Mallorca, y fundó el Casal de la Pau como una avanzadilla, en aquel entonces, de la Educación por la Paz y la defensa de la tierra. Bachiller en Teología y licenciado en Ciencias de la Comunicación, dirige una radio comunitaria y trabaja especialmente con el campesinado y el mundo de la cultura.