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EVANGELIO MARTES 05-05-2026 SAN JUAN 14, 27-31a QUINTA SEMANA DE PASCUA

 





En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«La paz os dejo, mi paz os doy; no os la doy yo como la da el mundo. Que no turbe vuestro corazón ni se acobarde. Me habéis oído decir: “Me voy y vuelvo a vuestro lado”. Si me amarais, os alegraríais de que vaya al Padre, porque el Padre es más que yo. Os lo he dicho ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda creáis.

Ya no hablaré mucho con vosotros, pues se acerca el príncipe del mundo; no es que él tenga poder sobre mí, pero es necesario que el mundo comprenda que yo amo al Padre, y que, como el Padre me ha ordenado, así actúo yo».

                   Es palabra del Señor

REFLEXION

El capítulo 14 del evangelio de Juan nos presenta a Jesús, en pleno discurso de despedida en el transcurso de la última cena. Cristo no se esconde y les anuncia, claramente, que ha llegado la hora en que va a ser glorificado por el Padre, y que su partida es inminente.

Los discípulos no acaban de entender. A Tomás le dice cuál es el camino para llegar al Padre: Él mismo, pues es el camino, la verdad y la vida; Felipe que le pide que les muestre al Padre, y le responde que viéndole a Él verán al Padre, y les intenta comunicar que es realmente bueno que vuelva al Padre, aunque para ello tenga que pasar por todas la vejaciones, envidias y crímenes que le esperan.

Les deja “La Paz”, no la paz que diariamente repetían los judíos (Shalom), sino una paz auténtica, no solo por la ausencia de conflictos, más bien la paz que Él nos infunde, la paz de la confianza plena en Dios, que lleva implícita la tranquilidad interior basada en el amor.

En un mundo totalmente falto de paz, lleno de guerras (que aparecen por todas partes como por generación espontánea), pero también de la paz interior, Jesús nos invita a ser trabajadores por la paz. Heraldos de esperanza para los demás. Portadores de la alegría del Evangelio a todos, reflejando en nuestras vidas el inmenso amor del Padre que se ha encarnado en Jesucristo, y que nosotros recibimos gratuitamente, y que a Cristo lo llevó a su entrega total como signo absoluto de amor al Padre y a los hombres.


¿Nos frenan las dificultades en nuestra misión de anunciar la Buena Noticia? ¿Llevamos la paz que Cristo nos da a todos? ¿Vemos en Dios una lacra para nuestra vida?

D. José Vicente Vila  Castellar O.P.

D. José Vicente Vila Castellar O.P.
Fraternidad de Laicos Dominicos de Torrente (Valencia)

Nací en Valencia en febrero de 1951 y bautizado en la Pila Bautismal de San Vicente Ferrer, en el seno de una familia con valores religiosos. Soy Licenciado en Medicina y Cirugía con la especialidad en Obstetricia y Ginecología que he ejercido hasta la jubilación. Siempre he estado vinculado a movimientos eclesiales y en 1996, tras varios años colaborando con el convento de los P.P. Dominicos de El Vedat en Torrent, fuí admitido en la Fraternidad Laical de Santo Domingo de dicho convento. He sido elegido presidente de la misma y también Presidente Provincial en varias ocasiones. En noviembre de 2024 fuí designado Presidente del Consejo Nacional de la Familia Dominicana de España.