10/9/26

EVANGELIO VIERNES 11-09-2026 SA LUCAS 6, 39-42 XXIII SEMANA TIEMPO ORDINARIO

 





En aquel tiempo, dijo Jesús a los discípulos una parábola:

«¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán los dos en el hoyo?

No está el discípulo sobre su maestro, si bien, cuando termine su aprendizaje, será como su maestro.

¿Por qué te fijas en la mota que tiene tu hermano en el ojo y no reparas en la viga que llevas en el tuyo? ¿Cómo puedes decirle a tu hermano: “Hermano, déjame que te saque la mota del ojo”, sin fijarte en la viga que llevas en el tuyo? ¡Hipócrita! Sácate primero la viga de tu ojo, y entonces verás claro para sacar la mota del ojo de tu hermano».

                          Palabra del Señor

REFLEXION

¿Soy capaz de decirme la verdad de lo que vivo? Lucas en este capítulo y versículos, va poniendo en la boca de Jesús frases y sentencias que a lo largo de su vida y en diversos momentos y circunstancia fue diciendo.

La sabiduría de Jesús recuerda algo elemental: el otro es nuestro espejo. Si piensas que cuando juzgas y criticas a los demás lo único que haces es disfrutar o hacerles daño, te equivocas. Te haces daño a ti mismo, porque las palabras que salen de tu boca dejan al descubierto la maldad de tu corazón.

Luces y sombras, toda persona humana experimenta en su ser. Pero ¿qué es lo que me da autoridad para enjuiciar y dar sentencias sin antes parar, reflexionar, buscar las causas por las cuales los demás son y actúan de manera diferente?

El evangelio de hoy confronta nuestra vida y nuestra manera de vivir.

Hay conocimientos que se aprenden en los libros, en las universidades, en los laboratorios, con la inteligencia artificial (importantes y necesarios), pero, para los seguidores de Jesús es insuficiente, pues la verdadera sabiduría hay que buscarla (como dice Pagola), en lo más íntimo del ser humano, en silencio, descalzos, como aprendiz que busca en el Maestro los frutos del Espíritu: “BENIGNIDAD”, virtud que expresa un estado de ánimo que no es áspero, rudo, duro, sino afable, suave, que sostiene y conforta.

La persona que tiene estas cualidades ayuda a los demás a que su existencia sea más soportable, sobre todo cuando cargan con el peso de sus problemas y angustias. Que importante es encontrar personas que con sus palabras de aliento fortalecen, consuelan y estimulan.

Esta es la misión de los seguidores de Jesús el Resucitado.

Hna. María del Mar Revuelta Álvarez

Hna. María del Mar Revuelta Álvarez
Dominica de la Anunciata

Soy Dominica de la Anunciata nacida en Turón-Asturias. Antes de entrar en la Congregación a los 18 años participé de la JOCF en un grupo parroquial. Estudié música y mi primer destino fue el colegio de Bilbao. En 1975 fui a Brasil donde estuve 14 años en la diócesis de Uberlandia-Minas Gerais, coordinando una parroquia y diversas capillas con sus Comunidades de Base y en la Pastoral de la Tierra. Hice cursos de Teología, Biblia y catequética en la Universidad Católica de Belo Horizontes. Ahora estoy comprometida en la vida y misión de la Parroquia Cristo de la Victoria (Vigo) llevada por dominicos, dominicas y laicos animando las comunidades cristianas de base y los movimientos populares. Me gusta la naturaleza y caminar, la música clásica y el estudio contemplativo de la persona y la misión de Jesús de Nazaret, así como, la vida y misión de las primeras comunidades cristianas.