11/5/26

EVANGELIO MARTE 12-05-2026 SAN JUAN 16, 5-11 SEXTA SEMANA DE PASCUA




 

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

«Ahora me voy al que me envió, y ninguno de vosotros me pregunta: “¿Adónde vas?”. Sino que, por haberos dicho esto, la tristeza os ha llenado el corazón. Sin embargo, os digo es la verdad: os conviene que yo me vaya; porque si no me voy, no vendrá a vosotros el Paráclito. En cambio, si me voy, os lo enviaré.

Y cuando venga, dejará convicto al mundo acerca de un pecado, de una justicia y de una condena. De un pecado, porque no creen en mí; de una justicia, porque me voy al Padre, y no me veréis; de una condena, porque el príncipe de este mundo está condenado».

                    Es palabra del Señor

REFLEXION

En numerosas ocasiones hemos escuchado decir a Jesús que era necesario el cumplimiento de lo escrito proféticamente sobre él. En el Evangelio de hoy, Jesús anuncia a los discípulos su partida, también necesaria, para dar paso a un bien mayor. El anuncio de la nueva presencia del Espíritu Santo no pareció aliviar a sus atribulados amigos, aunque les aseguró que serían íntimamente consolados por Él.

En las lecturas del tiempo pascual hemos contemplado, sorprendidos, la torpeza de los apóstoles al no reconocer a Jesús en sus encuentros con el Resucitado. No reconoció María Magdalena a Jesús en el hortelano que la consoló ni lo reconocieron los discípulos de Emaús en el caminante que les explicaba las escrituras antes de partir para ellos el pan.

Jesús fue crucificado, aunque el Espíritu probaría el delito cometido contra el Santo de Dios y la Justicia de Dios pondría de manifiesto el poder del bien al quebrantar aquel maligno propósito de aniquilación y de silenciamiento, con su resurrección.

Que el Espíritu Santo nos fortalezca como nuevos testigos de la vida resucitada de Jesús. 

Dña. Micaela Bunes Portillo O.P.

Dña. Micaela Bunes Portillo O.P.
Fraternidad de Laicos Dominicos de Santo Domingo (Murcia)

Soy laica dominica con promesa definitiva desde hace más de dos lustros. Soy viuda y madre de un hijo maravilloso y estoy licenciada en Filosofía y Doctora en Pedagogía. Ejerzo como profesora universitaria especializada en formación docente en enseñanzas regladas. Mi profesión y mi vocación conforman una unidad. El estudio es mi tarea y a él me entrego con alegría y mucha gratitud. También acompaño a personas con problemas de adicciones que me han mostrado rostros humanos desfigurados en los que aprender a reconocer el amor con el que han sido amados.