3/11/26

EVANGELIO MIERCOLES 04-11-2026 SAN LUCAAS 14, 25-33 XXXI SEMANA TIEMPO ORDINARIO

 





En aquel tiempo, mucha gente acompañaba a Jesús; él se volvió y les dijo:
«Si alguno viene a mí y no pospone a su padre y a su madre, a su mujer y a sus hijos, a sus hermanos y a sus hermanas, e incluso a sí mismo, no puede ser discípulo mío.

Quien no carga con su cruz y viene en pos de mí, no puede ser discípulo mío.

Así, ¿quién de vosotros, si quiere construir una torre, no se sienta primero a calcular los gastos, a ver si tiene para terminarla? No sea que, si echa los cimientos y no puede acabarla, se pongan a burlarse de él los que miran, diciendo: “Este hombre empezó a construir y no pudo acabar”.

¿O qué rey, si va a dar la batalla a otro rey, no se sienta primero a deliberar si con diez mil hombres podrá salir al paso del que lo ataca con veinte mil?

Y si no, cuando el otro está todavía lejos, envía legados para pedir condiciones de paz.

Así pues, todo aquel de entre vosotros que no renuncia a todos sus bienes no puede ser discípulo mío».

                           Palabra del Señor

REFLEXION

El comienzo del pasaje del evangelio de Lucas es importante tenerlo en cuenta, pues no se limita la invitación al seguimiento, solamente al grupo apostólico o a los 72, sino que se le hace a la multitud: “si alguno viene a mi…”. Le siguen muchos y a ellos les expone las condiciones del seguimiento: salir del ámbito familiar, salir de sí mismo, dejándolo todo para priorizar el seguimiento, si no es así “no puede ser discípulo mío”. Usa el término “posponer”, colocar en segundo término. Esto hay que asumirlo como discípulos. Ponerse en camino sin ataduras, para aprender a relacionarse con todos, incluso consigo mismo, teniendo a Jesús como centro y referente.

Salir de sí mismo para abrazarse a la cruz, como expresión de un proyecto de amor que implica la donación completa a Él, para actuar desde Él y con Él. Es entregar la vida como él; optar por el olvido de sí mismo, para asumir el servicio y realizar la oblación unidos a Jesucristo.

No se trata de una alegre respuesta a esta invitación, sino una muy pensada decisión, habiendo entendido el alcance de la propuesta, las limitaciones propias para realizarla y la necesidad de una comunión creciente con el Señor, en razón de su afirmación: Sin mí no podéis hacer nada. Los dos ejemplos que propone para ser considerados por aquellos que decidan irse con él, conllevan la necesaria consideración sobre la disposición personal para el seguimiento.

Y como otro de los impedimentos es el apego a las cosas materiales, de estas también hay que desapegarse, renunciar a todos los bienes, para entender que el necesario uso de ellos, no puede interponerse en la decisión de seguirle. Cuando eso ocurre, el caso del joven rico, aparece el alejamiento de él. Porque el discipulado seta referido a todo bautizado, al ser todos llamados y todos enviados en la diversidad vocacional. 

¿Hasta dónde estoy dispuesto a llegar siguiendo a Jesús? ¿Cómo voy asimilado y viviendo estas condiciones que él nos propone?

Fr. Antonio Bueno Espinar O.P.

Fr. Antonio Bueno Espinar O.P.
Convento de Santa Cruz la Real (Granada)

Soy fraile dominico, nacido en Almería en 1950. Tras graduarme como Delineante Industrial, ingresé en la Orden de Predicadores en 1967 y fui ordenado sacerdote en 1974. He desarrollado mi labor pastoral y formativa en España y Venezuela, como maestro de novicios, prior en varias comunidades, profesor de teología y director espiritual. También he trabajado en la Pastoral Familiar y acompañado a jóvenes y laicos dominicanos. Actualmente soy párroco en Santa Escolástica de Granada. Me apasiona la investigación histórica, he participado en congresos y publicado varios trabajos y formo parte del Instituto de Estudios Almerienses.