16/2/26

EVANGELIO MARTES 16-02-2026 SAN MARCOS 8, 14-21 VI SEMANA DE TIEMPO ORDINARIO

 





En aquel tiempo, a los discípulos se les olvidó tomar pan, y no tenían más que un pan en la barca.

Y Jesús les ordenaba diciendo:
«Estad atentos, evitad la levadura de los fariseos y de Herodes».

Y discutían entre ellos sobre el hecho de que no tenían panes.

Dándose cuenta, les dijo Jesús:
«¿Por qué andáis discutiendo que no tenéis pan? ¿Aún no entendéis ni comprendéis? ¿Tenéis el corazón embotado? ¿Tenéis ojos y no veis, tenéis oídos y no oís? ¿No recordáis cuántos cestos de sobras recogisteis cuando repartí cinco panes entre cinco mil?»

Ellos contestaron:
«Doce»

«¿Y cuántas canastas de sobras recogisteis cuando repartí siete entre cuatro mil?».

Le respondieron:
«Siete».

Él les dijo:
«¿Y no acabáis de comprender?».

                  Es palabra del Señor

REFLEXION

El evangelio de san Marcos nos permite continuar con la meditación sobre nuestras preocupaciones, sobre su presencia invasiva que aparta el limpio deseo de Dios de nuestro corazón.

Los deseos de Dios, aposentadores son de Dios, afirmaba Juan de Ávila, un santo santísimo que trató a santa Teresa, a san Ignacio, a san Juan de Dios o a san Francisco de Borja… también a nuestro hermano, el dominico fray Luis de Granada, quien redactó la primera biografía del santo patrón del clero secular.

Nuestras preocupaciones, nuestros miedos, nos apartan de su tranquilizadora Presencia.

Eso les pasó a los discípulos. Jesús les advertía para que no fuesen tentados por la mentira o la ambición y ellos andaban entretenidos con la lista de la compra. Santa Teresa sabía que cuando sobreabunda el amor, desaparece el temor y cesa de aguijonearnos la perentoria necesidad porque solo Dios basta.

Que cultivemos la oración del corazón, esa que busca incesantemente su Presencia. Eso nos basta.

Dña. Micaela Bunes Portillo O.P.

Dña. Micaela Bunes Portillo O.P.
Fraternidad de Laicos Dominicos de Santo Domingo (Murcia)

Soy laica dominica con promesa definitiva desde hace más de dos lustros. Soy viuda y madre de un hijo maravilloso y estoy licenciada en Filosofía y Doctora en Pedagogía. Ejerzo como profesora universitaria especializada en formación docente en enseñanzas regladas. Mi profesión y mi vocación conforman una unidad. El estudio es mi tarea y a él me entrego con alegría y mucha gratitud. También acompaño a personas con problemas de adicciones que me han mostrado rostros humanos desfigurados en los que aprender a reconocer el amor con el que han sido amados.