24/1/25

EVANGELIO SABADO 25-01-2025 SAN MARCOS 16, 15-18 II SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

 





En aquel tiempo, Jesús se apareció a los once y les dijo:

«Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación.

El que crea y sea bautizado se salvará; el que no crea será condenado.

A los que crean, les acompañarán estos signos: echarán demonios en mi nombre, hablarán lenguas nuevas, cogerán serpientes en sus manos y, si beben un veneno mortal, no les hará daño. Impondrán las manos a los enfermos, y quedarán sanos».

                              Es palabra del Señor

REFLEXION

Una vez encontrados por Cristo, ya nada es esfuerzo sino Vida Plena; “ya no hay ni llanto, ni muerte, ni dolor, pues ha llegado hasta ti el Cielo y la tierra nuevos”, ya nada se pondrá adverso pues en la Resurrección hemos sido salvados todos… que cada cual tiene su tiempo y momento… cierto, pero cada uno se unirá a la Iglesia para manifestar a Jesucristo.

Nunca te canses de seguir, nunca desesperes de buscar, nunca dejes de tener Esperanza, de ponerte a buen recaudo… y saber que el Señor, tu Dios, te tiene lugar y momento preparado, porque Él, tu verdad, tu vida, tu camino, cuando te tire, te saque de ti, serás el hombre más dichoso, harás el bien, entregarás la vida por Cristo y su Evangelio, ya no habrá más lámpara ni luz que la del Cordero; incluso el mal que hiciste, por celo errado, por ignorancia, por dominio… se te volverá en Gracia, darás el ciento por uno y tu medicina será tú mismo error.

Seguimos a Cristo, por supuesto, pero Pablo es gran referencia de lo que supone ser encontrado para la Salvación, le ha ocurrido cómo a los discípulos que tocaron al Resucitado y se sienten inundados de su Amor. Y así cada uno tenemos nuestro encuentro, nuestro caballo, nuestro suelo y ceguera, nuestro Señor.

Sor Inés Carmen de la Fuente Ruiz O.P.
Monasterio de San Blas - Lerma (Burgos)



23/1/25

EVANGELIO VIERNES 24-01-2025 SAN MARCOS 3, 13-19 II SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

 





En aquel tiempo, Jesús subió al monte, llamó a los que quiso y se fueron con él.

E instituyó doce para que estuvieran con él y para enviarlos a predicar, y que tuvieran autoridad para expulsar a los demonios:

Simón, a quien puso el nombre de Pedro, Santiago el de Zebedeo, y Juan, el hermano de Santiago, a quienes puso el nombre de Boanerges, es decir, los hijos del trueno, Andrés, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago el de Alfeo, Tadeo, Simón el de Caná y Judas Iscariote, el que lo entregó.

                                      Es palabra del Señor

REFLEXION

Los evangelios nos presentan siempre a Jesús actuando con total libertad en todas sus actuaciones. También a la hora de elegir a los doce que iban a continuar su obra y predicación después de su muerte y resurrección.

Podemos afirmar que Dios hace una elección común a todos los hombres. La elección a ser sus hijos. Dios es el Padre de todos los hombres. Ningún hombre es superior a otro hombre en su condición de ser humano e hijo de Dios. Pero desde esa común elección cada hombre tiene, tenemos, distintos ministerios a la hora de seguir a Jesús. Jesús elige, como acabamos de indicar, a “doce de sus compañeros para enviarlos a predicar, con poder de expulsar demonios”. Y también nos ha elegido a cada uno de nosotros para seguirle desde el ministerio que nos ha asignado.

Fray Manuel Santos Sánchez O.P.
Convento de Santo Domingo (Oviedo)

22/1/25

EVANGELIO JUEVES 23-01-2025 SAN MARCOS 3, 7-12 II SEMANA DE TIEMPO ORDINARIO

 





En aquel tiempo, Jesús se retira con sus discípulos a la orilla del mar y lo siguió una gran muchedumbre de Galilea.

Al enterarse de las cosas que hacía, acudía mucha gente de Judea, Jerusalén, Idumea, Transjordania y cercanías de Tiro y Sidón.

Encargó a sus discípulos que le tuviesen preparada una barca, no lo fuera a estrujar el gentío.

Como había curado a muchos, todos los que sufrían de algo se le echaban encima para tocarlo.

Los espíritus inmundos, cuando lo veían, se postraban ante él y gritaban:
«Tú eres el Hijo de Dios».

Pero él les prohibía severamente que lo diesen a conocer.

                                   Es palabra del Señor

REFLEXION

El texto de Marcos que hemos escuchado, se encuentra entre una parte que va narrando varias escenas conflictivas, casi de fracaso de la misión de Jesús, dónde las autoridades religiosas buscan ya eliminarle, y la parte de después que narra la elección y envío en misión de los doce.

El evangelio de hoy, narra como Jesús prosigue la predicación de la llegada del reino de Dios. Al mismo tiempo, Marcos, de forma escueta, expresa la búsqueda y seguimiento de una gran multitud que necesita encontrarse con Jesús. Nos podemos preguntar, ¿por qué venía esa gente?

Era gente que lo hacía espontáneamente, no necesitaban ser llevados en autobuses como ocurre hoy en día en muchos mítines o manifestaciones para hacer número, para presumir de seguidores… No. Algunos llegaban para escucharle, habían oído decir que Jesús no enseñaba como los fariseos y doctores de la ley, que Él hablaba con autoridad. Otros muchos le buscan para ser curados de muchas enfermedades, “llegaban de muchos pueblos y ciudades, al enterarse de lo que hacía”. (V 8) Todos quieren tocarle y sentir que la fuerza que emanaba de Él les curara de sus dolencias.

El texto es tan explícito que pone en boca de Jesús estas palabras: encargó a sus discípulos que le prepararan una barca, -no para huir- sino para que la multitud no le aplastara, (V 9) y poder así seguir hablándoles.

Es curioso que este pasaje del Evangelio de Marcos en el que se habla de Jesús, se habla de la muchedumbre, del entusiasmo y del amor del Señor, acabe con los espíritus impuros que, cuando lo veían, gritaban: ”¡Tú eres el Hijo de Dios!” y de cómo Jesús enérgicamente les ordena callarse. Sin embargo, ¡dicen la verdad! Quizás no es la forma que Jesús desea hacerlo, no desea que su predicación sea vana. No puede haber gloria sin cruz.

Más tarde nos encontraremos con una respuesta a Pedro casi idéntica: “¡Aléjate de mí, satanás” o dicho más entendible: ”¡Ponte tras de mí, Pedro!” Solo así entenderás y entenderemos el mensaje de Jesús.

Hna. Virgilia León Garrido O.P.
Congregación Romana de Santo Domingo

21/1/25

EVANGELIO MIERCOLES 22-01-2025 SAN MARCOS 3, 1-6 II SEMANA DE TIEMPO ORDINARIO

 





En aquel tiempo, Jesús entró otra vez en la sinagoga y había allí un hombre que tenía una mano paralizada. Lo estaban observando, para ver si lo curaba en sábado y acusarlo.

Entonces le dice al hombre que tenía la mano paralizada:
«Levántate y ponte ahí en medio».

Y a ellos les pregunta:
«¿Qué está permitido en sábado?, ¿hacer lo bueno o lo malo?, ¿salvarle la vida a un hombre o dejarlo morir?».

Ellos callaban. Echando en torno una mirada de ira y dolido por la dureza de su corazón, dice al hombre:
«Extiende la mano».

La extendió y su mano quedó restablecida.

En cuanto salieron, los fariseos se confabularon con los herodianos para acabar con él.

                                    Es palabra del Señor

REFLEXION

Marcos en el inicio de su capítulo tercero nos presenta a Jesús que entra en la Sinagoga donde había un hombre con una mano paralizada.

Con anterioridad, los fariseos le habían preguntado por qué sus discípulos hacían lo que no estaba permitido en sábado ya que al cruzar un sembrado habían arrancado espigas para comérselas, y les había sentenciado que “el sábado se había hecho para el hombre, no el hombre para el sábado”.

Los fariseos lo acechaban para ver si curaba en sábado y es cuando les pregunta: ¿Qué está permitido hacer en sábado? ¿Lo bueno o lo malo?, ¿salvar la vida a un hombre o dejarlo morir? Y ellos dieron la callada por respuesta, y Jesús, tremendamente dolido, por comprobar la dureza de su corazón, curó al paralítico, por lo que los fariseos y sus compinches, se empeñaron en acabar con él.

En la vida nos encontramos con multitud de situaciones que ante violaciones de derechos humanos, o ante situaciones atroces de maltrato o violencia, nuestra reacción es mirar hacia otro lado, como si esas situaciones no fueran algo que nos compete. Somos incapaces de escuchar, no solo de oír, los gritos clamando justicia de aquellos hermanos nuestros que están sufriendo por culpa del egoísmo o maltrato ajeno.

Como seguidores de Jesús no podemos permanecer indiferentes ante las injusticias, no nos pide reacciones violentas, pero si ser capaces de denunciar todo lo que atenta contra la dignidad de los seres humanos.

Jesús, amor de Dios encarnado, quiere la felicidad de todos, pues todos somos hijos de Dios, y como tales coherederos del Reino, por lo tanto nos pide valentía y coherencia con lo que decimos creer.

Hoy la Iglesia celebra la memoria de San Vicente Mártir, joven diácono aragonés que permaneció fiel a su fe a pesar de los múltiples tormentos a los que fue sometido, muriendo finalmente, pero su convicción fue firme e inamovible.

¿Vemos en Jesús al intercesor eterno que nos quiere y nos cuida? Ante la injusticia ¿miramos hacia otro lado? ¿Somos coherentes para denunciar las violaciones de la dignidad humana?

D. José Vicente Vila Castellar, OP
Fraternidad Laical Dominicana Torrent (Valencia)

20/1/25

EVANGELIO MARTES 21-01-2025 SAN MARCOS 2, 23-28 II SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

 





Sucedió que un sábado Jesús atravesaba un sembrado, y sus discípulos, mientras caminaban, iban arrancando espigas.

Los fariseos le preguntan:
«Mira, ¿por qué hacen en sábado lo que no está permitido?».

Él les responde:
«¿No habéis leído nunca lo que hizo David, cuando él y sus hombres se vieron faltos y con hambre, cómo entró en la casa de Dios, en tiempo del sumo sacerdote Abiatar, comió de los panes de la proposición, que solo está permitido comer a los sacerdotes, y se los dio también a quienes estaban con él?».

Y les decía:
«El sábado se hizo para el hombre y no el hombre para el sábado; así que el Hijo del hombre es señor también del sábado».

                            Es palabra del Señor

REFLEXION

Jesús y el grupo de los discípulos atraviesan los sembrados, abriéndose camino. Los fariseos acechan siempre y directamente le dicen a Jesús: Mira, ¿por qué hacen en sábado lo que no está permitido? Cosechar no estaba permitido. Los discípulos no están cosechando, van arrancado las espigas que impiden el paso. Quitan lo que estorbaba el paso. Los fariseos no distinguen entre ambas acciones, sino que reducen todo a “trabajar”.

Una llamada de atención les hace Jesús, para que recuerden hechos acaecidos en tiempos de David: comieron de los panes presentados, reservados exclusivamente para los sacerdotes. Con esa alusión los llama a reflexionar sobre los preceptos y cómo toda la ley está al servicio del ser humano, no al contrario. Necesitamos entender que todas las acciones de Dios buscan el bien y perfeccionamiento del ser humano y en ello se pone de manifiesto la gloria de Dios.

Cuando se habla del envío de su Hijo al mundo, nacido de una mujer, nacido bajo la ley, para rescatar a los que estaban bajo la ley y que viniéramos a ser hijos por adopción, implícitamente se está indicando la interpretación deformada de la ley, al invertir los términos. No está el ser humano al servicio de la ley, sino al contrario, la ley al servicio de todo ser humano.

Pero además conviene destacar la corrección que hace sobre la interpretación del sábado. “El sábado se hizo para el hombre y no el hombre para el sábado”. La razón para depurar la interpretación que se venía haciendo del sábado, era el bien del ser humano. Y puesto que ella fue dada por medio de Moisés, Jesucristo es más que Moisés. Ello se desprende de la afirmación hecha en este pasaje: “El Hijo del hombre es señor también del sábado”. La gracia y la verdad fueron dadas por Jesucristo, se nos dice en el prólogo del evangelio de San Juan. El señorío sobe el sábado revela que todo encuentra su sentido en Jesús y por medio de él alcanza su plena realización.

¿Es Jesucristo norma de nuestra vida? ¿Cómo se hace presente en la existencia individual y social de cada persona?

Fr. Antonio Bueno Espinar O.P.
Convento de Santa Cruz la Real (Granada)

19/1/25

EVANGELIO LUNES 20-02-2025 SAN MARCOS 2, 18-22 II SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

 




En aquel tiempo, como los discípulos de Juan y los fariseos estaban ayunando, vinieron unos y le preguntaron a Jesús:
«Los discípulos de Juan y los discípulos de los fariseos ayunan. ¿Por qué los tuyos no?».

Jesús les contesta:
«¿Es que pueden ayunar los amigos del esposo, mientras el esposo está con ellos? Mientras el esposo está con ellos, no pueden ayunar.

Llegarán días en que les arrebatarán al esposo, y entonces ayunarán en aquel día.

Nadie echa un remiendo de paño sin remojar a un manto pasado; porque la pieza tira del manto —lo nuevo de lo viejo— y deja un roto peor.

Tampoco se echa vino nuevo en odres viejos; porque el vino revienta los odres, y se pierden el vino y los odres; a vino nuevo, odres nuevos».

                                Es palabra del Señor

REFLEXION

Los discípulos de Juan y los de los fariseos ayunaban. Si los discípulos de Jesús no ayunan es porque esta unión con Dios, a la que aspira toda la humanidad, ya se ha realizado. Está realizada en la persona de Jesús. Por eso, no es el momento de ayunar y entristecerse como si estuviéramos aún lejos de Dios, sino de celebrarlo y alegrarse. El novio está ya entre nosotros. La unión de Dios con nuestra pobre humanidad ya está realizada.

Estas palabras de Jesús nos invitan a pasar de una religión de prácticas humanas, muy dignas de respeto, a una religión de unión personal con el Hijo de Dios, a una religión centrada en el conocimiento de la persona de Jesús y en un deseo de parecernos cada vez más a Él en nuestra forma concreta de vivir. Esta unión con el Hijo de Dios es lo que celebramos sacramentalmente en la Eucaristía.

Fr. Carlos Oloriz Larragueta O.P.
Convento de la Virgen del Camino (León)

18/1/25

DOMINGO 19 DE ENERO 2025 : II DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

 





Este segundo domingo del tiempo ordinario sigue estando en relación con la epifanía: El Evangelio resalta la manifestación de Jesús en el primer signo que realiza (programático) en el inicio de su misión: las Bodas de Caná de Galilea a las que había sido invitado junto con María, su madre.

La actitud de Jesús en las Bodas sugiere la bendición de la participación en una sana fiesta profana, más allá de lo estrictamente religioso. Supone también la bendición del matrimonio humano, bello y querido por Dios.

En el signo, Jesús anticipa la hora de su glorificación y anuncia la capacidad y la fuerza de Jesús y de su evangelio, capaz de transformar una vida aguada en una vida plena y feliz.

Fr. Antonio Gómez Gamero O.P.
Convento de San Vicente Ferrer (Valencia)

LECTURAS DOMINGO 19-01-2025 II DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

 

Primera Lectura

Lectura del Profeta Isaías 62, 1-5

Por amor a Sion no callaré, por amor de Jerusalén no descansaré, hasta que rompa la aurora de su justicia, y su salvación llamee como antorcha.

Los pueblos verán tu justicia, y los reyes tu gloria; te pondrán un nombre nuevo, pronunciado por la boca del Señor.

Serás corona fúlgida en la mano del Señor y diadema real en la palma de tu Dios.

Ya no te llamarán «Abandonada», ni a tu tierra «Devastada»; a ti te llamarán «Mi predilecta», y a tu tierra «Desposada», porque el Señor te prefiere a ti, y tu tierra tendrá un esposo.

Como un joven se desposa con una doncella, así te desposan tus constructores. Como se regocija el marido con su esposa, se regocija tu Dios contigo.

                     Es palabra del Señor

Salmo

Salmo 95, 1-2a. 2b-3. 7-8a. 9-10a y c R/. Contad las maravillas del Señor a todas las naciones.

Cantad al Señor un cántico nuevo,
cantad al Señor, toda la tierra;
cantad al Señor, bendecid su nombre. R/.

Proclamad día tras día su victoria.
Contad a los pueblos su gloria,
sus maravillas a todas las naciones. R/.

Familias de los pueblos, aclamad al Señor,
aclamad la gloria y el poder del Señor,
aclamad la gloria del nombre del Señor. R/.

Postraos ante el Señor en el atrio sagrado,
tiemble en su presencia la tierra toda.
Decid a los pueblos: «El Señor es rey:
él gobierna a los pueblos rectamente». R/.



Segunda Lectura

Lectura de la primera carta del Apóstol San Pablo a los Corintios 12,4-11

Hermanos:
Hay diversidad de carismas, pero un mismo Espíritu; hay diversidad de ministerios, pero un mismo Señor; y hay diversidad de actuaciones, pero un mismo Dios que obra todo en todos.

Pero a cada cual se le otorga la manifestación del Espíritu para el bien común.

Y así uno recibe del Espíritu el hablar con sabiduría; otro, el hablar con inteligencia, según el mismo Espíritu. Hay quien, por el mismo Espíritu, recibe el don de la fe; y otro, por el mismo Espíritu, don de curar. A este le ha concedido hacer milagros; a aquel, profetizar. A otro, distinguir los buenos y malos espíritus. A uno, la diversidad de lenguas; a otro, el don de interpretarlas.

El mismo y único Espíritu obra todo esto, repartiendo a cada uno en particular como él quiere.

                          Es palabra del Señor

REFLEXION

  • Iª Lectura: Isaías (62,1-5): El enamoramiento de Dios desde la justicia

 La lectura profética está tomada de la tercera parte del libro de Isaías (se le llama el Tritoisaías); y el profeta discípulo, o de la escuela de Isaías en sentido amplio, anuncia una nueva Jerusalén, la ciudad de Sión, bajo el lenguaje poético del enamoramiento y el amor divinos. La gran pasión del profeta Isaías fue Jerusalén, donde estaba el templo de Dios o, lo que es lo mismo, su presencia más determinada según la teología de los especialistas. Pero ni siquiera la presencia de Dios se garantiza eternamente en un lugar o en una ciudad, si allí, sus habitantes y todos los que deseen venir a ella, no se percatan de la necesidad de la justicia como signo de salvación. La estrecha unión, en los profetas, entre la presencia de Dios y la justicia es algo digno de resaltar. Es evidente que Dios no puede comprometerse con un pueblo que no cuida a los pequeños, a los desgraciados y a los que no tienen casi nada. Si la religión es “religarse” a Dios.

 Conceptos y palabras fuertes son las que podemos oír en este bello poema profético (que debemos leer desde 61,10): amor, justicia, salvación. Es como la descripción de la boda de un rey victorioso con su esposa, que en este caso es Sión, Jerusalén. La boda, en realidad, es una victoria, la victoria de la justicia (sdqh). Esa es su corona y su triunfo: desposar a la amada Jerusalén. Por lo mismo, hablar de una Jerusalén nueva es anunciar una religión nueva, revivida por el amor eterno de Dios. Jerusalén es la esposa, pero ¿qué hace una esposa desposada si en sus bodas falta el vino nuevo del amor? Eso es lo que sucedió en las bodas de Caná, en Jerusalén, en la religión judía, hasta que interviene Jesús ofreciendo el vino nuevo del amor divino. Una religión sin amor es como unas bodas sin amor. Y muchas veces nos acostumbramos a practicar ese tipo de religión: vacía, sin sentido, sin enamoramiento.

  • IIª Lectura: 1Corintios (12,4-11): Los carismas y el bien común de la comunidad

 En el pasaje de la carta a los Corintios de San Pablo que leemos hoy encontramos la teología de los carismas en la comunidad. Este texto está elaborado por dos conceptos que se atraen: unidad y diversidad. Hay diversidad de carismas, de ministerios y de funciones, pero en un mismo  Espíritu, en un mismo Señor, en un mismo Dios (he aquí la unidad). Pero sobresale el papel del Espíritu como fuente inmediata de los carismas, servicios y actuaciones. No es ahora el momento de fijarnos en la diversidad o en la misma enumeración y orden que Pablo establece. Podría ser curioso el orden y el sentido de los mismos, pero no es el momento de hacer una lectura exegética que, además, debería tener en cuenta todo el conjunto de 1Cor 12-14 para mayor alcance. Quizás los dos últimos, el de hablar en lenguas (glosolalia) y el de interpretarlas estarían en el fondo de un problema que se ha suscitado en la comunidad y sobra lo que han consultado al apóstol. El criterio, no obstante, es que los dones especiales que cada uno tiene, por el Espíritu, deben estar al servicio de la comunidad cristiana.

 El fenómeno de la glosolalia es extático y tiene que ver con algunos elementos de este tipo en el mundo helenista, como en Delfos o las Sibilas.  Quizás habría de tomar en consideración las palabras de K. Barth, quien decía que este tipo de oración podría llamarse «expresión de lo inexpresable». El apóstol san Pablo en 1Cor 14,18 apunta, incluso, que él mismo es capaz de «hablar en lenguas» y no parece que haya ironía en sus palabras. Algunos corintios estaban deslumbrados con este carisma que consideraban de los más brillantes y celestes, casi como un meterse en lo divino. Pero ¿quién lo puede entender? Tiene que haber alguien que lo interprete. Pablo no habla con ironía sobre este caso, repetimos, pero su criterio es decisivo: el bien de la comunidad.

 Estamos ante una teología que pone de manifiesto la vitalidad de una comunidad cristiana donde el Espíritu (como el vino nuevo de la vida) concede a cada uno su papel en el servicio en beneficio de los otros: unos predican, otros alaban, otros consuelan, otros profetizan, otros se dedican a los pobres y desheredados; todo bajo el impulso del Espíritu de Jesús. Pablo les habla de esta manera a una comunidad que no era precisamente un prodigio de unidad, sino que había algunos que pretendían imponerse sobre los otros en razón de roles que podían resultar extraños y donde se buscaba más el prestigio personal que el servicio a la comunidad. Estos dones, pues, si no saben ponerse al servicio de todos no vienen del Espíritu.

Fray Miguel de Burgos Núñez
(1944-2019)

EVANGELIO DOMINGO 19-01-2025 SAN JUAN 2, 1-11 II DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

 





En aquel tiempo, había una boda en Caná de Galilea, y la madre de Jesús estaba allí. Jesús y sus discípulos estaban también invitados a la boda.

Faltó el vino, y la madre de Jesús le dice:
«No tienen vino».

Jesús le dice:
«Mujer, ¿qué tengo yo que ver contigo? Todavía no ha llegado mi hora».

Su madre dice a los sirvientes:
«Haced lo que él os diga».

Había allí colocadas seis tinajas de piedra, para las purificaciones de los judíos, de unos cien litros cada una.

Jesús les dice:
«Llenad las tinajas de agua».

Y las llenaron hasta arriba.

Entonces les dice:
«Sacad ahora y llevadlo al mayordomo».

Ellos se lo llevaron.

El mayordomo probó el agua convertida en vino sin saber de dónde venía (los sirvientes sí lo sabían, pues habían sacado el agua), y entonces llama al esposo y le dice:
«Todo el mundo pone primero el vino bueno y, cuando ya están bebidos, el peor; tú, en cambio, has guardado el vino bueno hasta ahora».

Este fue el primero de los signos que Jesús realizó en Caná de Galilea; así manifestó su gloria y sus discípulos creyeron en él.

                                         Es palabra del Señor

REFLEXION

 El evangelio de hoy nos propone el relato de las bodas de Caná como el primer signo que Jesús hace en este evangelio y que preanuncia todo aquello que Jesús realizará en su existencia. Podríamos comenzar por una descripción casi bucólica de una fiesta de bodas, en un pueblo, en el ámbito de la cultura hebrea oriental. Así lo harán muchos predicadores y tienen todo el derecho a ello. Pero el evangelio de Juan no se presta a las descripciones bucólicas o barrocas. Este es un relato extraño que habla de unas bodas y no se ocupa, a penas, de los novios. La novia ni se menciona. El novio solamente al final para reprocharle el maestresala que haya guardado el vino bueno. La “madre y su hijo” son los verdaderos protagonistas. Ellos parecen, en verdad, “los novios” de este acontecimiento. Pero la madre no tiene nombre. Quizás la discusión exegética se ha centrado mucho en las palabras de Jesús a su madre. “¿qué entre tú y yo”? o, más comúnmente. “¿qué nos va ti y a mi”? Y el famoso “aún no ha llegado mi hora”. Cobra mucha importancia el “vino” que se menciona hasta cinco veces, ya que el vino tiene un significa mesiánico. Y, además, esto no se entiende como un milagro, sino como un “signo” (semeion), el primero de los seis que se han de narrar en el evangelio de Juan.

 La fuerza del mensaje del evangelio de este domingo es: Jesús, la palabra de vida en el evangelio joánico, cambia el agua que debía servir para la purificación de los judíos -y esto es muy significativo en el episodio-, según los ritos de su religión ancestral, en un vino de una calidad proverbial. El relato tiene unas connotaciones muy particulares, en el lenguaje de los símbolos, de la narratología y de la teología que debemos inferir con decisión. El “tercer día” da que pensar, pues consideramos que es una expresión más teológica que narrativa. El tercer día es el de la pascua cristiana, la resurrección después de la muerte. No es, pues, un dato estético sino muy significativo. También hay una expresión al tercer día en el Sinaí (Ex 19,11) cuando se anuncia que descendería Yahvé, la gloria de Dios.

 La teología del evangelio de Juan quiere poner de manifiesto, a la vez, varias cosas que solamente pueden ser comprendidas bajo el lenguaje no explícito de los signos. Jesús y su madre llegan por caminos distintos a estas bodas; falta vino en unas bodas, lo que es inaudito en una celebración de este tipo, porque desprestigia al novio; la madre (no se nos dice su nombre en todo en relato, ni en todo el evangelio) y Jesús mantienen un diálogo decisivo, cuando solamente son unos invitados; incluso las tinajas para la purificación (eran seis y no siete) estaban vacías. Son muchos vacíos, muchas carencias y sin sentidos los de esta celebración de bodas. El “milagro” se hace presente de una forma sencilla: primero por un diálogo entre la madre y Jesús; después por la “palabra” de Jesús que ordena “llenar” las tinajas de unos cuarenta litros cada una.

 María actúa, más que como madre, como persona atenta a una boda que representa la religión judía, en la que ella se había educado y había educado a Jesús. No es insignificante que sea la madre quien sepa que les falta vino. No es una boda real, ni un milagro “fehaciente” lo que aquí se nos propone considerar primeramente: es una llamada al vacío de una religión que ha perdido el vino de la vida. Cuando una religión solamente sirve como rito repetitivo y no como creadora de vida, pierde su gloria y su ser. Jesús, pues, ante el ruego de las personas fieles, como su madre, que se percatan del vacío existente, adelanta su hora, su momento decisivo, para tratar de ofrecer vida a quien la busca de verdad. Su gloria no radica en un milagro exótico, sino en salvar y ofrecer vida donde puede reinar el vacío y la muerte. Esa será su causa, su hora y la razón de su muerte al final de su existencia, tal como interpreta el evangelio de Juan la vida de Jesús de Nazaret. De una religión nueva surgirá una comunidad nueva.

 Podríamos tratar de hacer una lectura mariológica de este relato, como muchos lo han hecho y lo seguirán haciendo. El hecho mismo de que este relato se haya puesto como el segundo de los “misterios de luz” del Rosario de Juan Pablo II es un indicio que impulsa a ello. Pero no debemos exagerar estos aspectos mariológicos que en el evangelio de San Juan no se prodigan, aunque contemos con la escena a los pies de la cruz (Jn 19,26-27) que se ha interpretado en la clave de la maternidad espiritual de María sobre la Iglesia. Nuestro relato es cristológico, porque nos muestra que los “discípulos creyeron en él”. Eso quiere decir que la mariología del relato (el papel de María en las bodas de Caná) debe estar muy bien integrada en la cristología. María en el evangelio de Juan puede muy bien representar a una nueva comunidad que sigue a Jesús (como el discípulos amado) y que ve la bodas de esos novios que se quedan sin vino como una lectura crítica de un “judaísmo” al que combaten “los autores” del evangelio de Juan. De ahí que la respuesta de Jesús a su madre en el relato, si lo hacemos con la traducción  más común: “¿qué nos va a ti y a mí?”, puede tener todo su sentido si el evangelista quiere marcar diferencias con un judaísmo que se está agotando como religión, porque ha perdido su horizonte mesiánico. Y unas preguntas finales: ¿y a nuestra religión qué le está sucediendo? ¿es profética; trasmite vida y alegría?.

Fray Miguel de Burgos Núñez
(1944-2019)

17/1/25

EVANGELIO SABADO 18-01-2025 SAN MARCOS 2, 13-17 II SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

 





En aquel tiempo, Jesús salió de nuevo a la orilla del mar; toda la gente acudía a él y les enseñaba.

Al pasar vio a Leví, el de Alfeo, sentado al mostrador de los impuestos, y le dice:
«Sígueme».

Se levantó y lo siguió.

Sucedió que, mientras estaba él sentado a la mesa en casa de Leví, muchos publicanos y pecadores se sentaban con Jesús y sus discípulos, pues eran muchos los que lo seguían.

Los escribas de los fariseos, al ver que comía con pecadores y publicanos, decían a sus discípulos:
«¿Por qué come con publicanos y pecadores?»

Jesús lo oyó y les dijo:
«No necesitan médico los sanos, sino los enfermos. No he venido a llamar a justos, sino a pecadores».

                   Es palabra del Señor

REFLEXION

Pues bien, frente a lo enumerado anteriormente como tóxico, malsano, decir que hoy se nos anuncia una Buena Noticia: el alma puede descansar y alegrarse el corazón, que es lo mismo que afirmar que la vida tiene sentido porque el sueño de Dios para ti, para cada ser humano, viene a través de la invitación a acoger un proyecto personal e intransferible.  Acogerlo es el primer paso de un largo camino: en cada aquí y ahora convertir lo potencial en acto.

- ¿Es posible? Preguntará a hurtadillas el fariseo -que llevamos dentro o quizá el que convive con nosotros en nuestros ambientes. - ¿Cómo vas a osar subirte al carro de lo contra-cultural-, en atreverte a disentir de las mayorías, en quedarte más solo que una seta…?

La respuesta es de Perogrullo: Escuchaste una invitación hecha al corazón: Sígueme. - ¿Cómo resistirse al Maestro, al que nada se le oculta? ¿Al que tiene palabras perfectas, acabadas?

 Se nos invita a levantarnos de nuestras postraciones, dependencias, prosternaciones. En definitiva: llamados a romper con la dualidad que nos trae a mal traer y vivir como unidad.

Comenzamos hoy el Octavario por la Unidad de los Cristianos. Unificándonos cada cual, unificaremos lo dividido. En sentido inverso, es, cerrar en falso.

Sor Mª Ángeles Calleja O.P.
Monasterio Santa Catalina – Paterna