14/9/26

EVANGELIO MARTES 15-09-2026 SAN JUAN 19 25-27 XXIV SEMANA TIEMPO ORDINARIO

 





En aquel tiempo, junto a la cruz de Jesús estaban su madre, la hermana de su madre, María la de Cleofás, y María Magdalena.
Jesús, al ver a su madre, y cerca al discípulo que tanto quería, dijo a su madre:
- "Mujer, ahí tienes a tu hijo".
Luego dijo al discípulo:
- "Ahí tienes a tu madre".
Y desde aquella hora el discípulo la recibió en su casa.

                     Palabra del Señor

REFLEXION

Muchas veces me he preguntado el por qué casi todas las mujeres que aparecen en los evangelios cerca de Jesús tenían como nombre María, como su madre. También sucede en este breve pasaje del Evangelio de san Juan, el discípulo amado. María podemos ser cualquiera de nosotras que queremos sinceramente seguir a Jesús hasta los pies de su cruz.

Imagino la escena y me sitúo cerca del lugar que nos indican, en el Santo Sepulcro de Jerusalén, que se encontraba María con otras mujeres y el discípulo sin nombre: ese resto pobre de Israel que todo lo espera del Señor. Excepto este pequeño grupo, todos habían huido llenos de miedo, también de dolor, para no presenciar aquel escarnio: el maestro bueno, el amigo maltratado, despojado y expuesto, también a la indiferencia. Ellas seguían allí con sus ojos fijos en su rostro y atentas a sus últimas palabras.

Contemplamos la escena como si se tratase de una nueva Anunciación en la que el Hijo se convierte en mensajero de la nueva maternidad universal de María. Con el discípulo amado, que permanece a los pies de la cruz con las mujeres que tanto amaban a Jesús, nos podemos sentir acogidos maternalmente, recibiendo el amor incondicional que nos regala su generoso corazón.

Dña. Micaela Bunes Portillo O.P.

Dña. Micaela Bunes Portillo O.P.
Fraternidad de Laicos Dominicos de Santo Domingo (Murcia)

Soy laica dominica con promesa definitiva desde hace más de dos lustros. Soy viuda y madre de un hijo maravilloso y estoy licenciada en Filosofía y Doctora en Pedagogía. Ejerzo como profesora universitaria especializada en formación docente en enseñanzas regladas. Mi profesión y mi vocación conforman una unidad. El estudio es mi tarea y a él me entrego con alegría y mucha gratitud. También acompaño a personas con problemas de adicciones que me han mostrado rostros humanos desfigurados en los que aprender a reconocer el amor con el que han sido amados.