8/2/26

EVANGELIO LUNES 09-02-2026 SAN MARCOS 6, 53-56 V SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

 





En aquel tiempo, terminada la travesía, Jesús y sus discípulos llegaron a Genesaret y atracaron.

Apenas desembarcados, lo reconocieron y se pusieron a recorrer toda la comarca; cuando se enteraba la gente dónde estaba Jesús, le llevaba los enfermos en camillas. En los pueblos, ciudades o aldeas donde llegaba colocaban a los enfermos en la plaza y le rogaban que les dejase tocar al menos la orla de su manto; y los que lo tocaban se curaban.

                         Es palabra del Señor

REFLEXION

Jesús nos muestra en el evangelio de hoy, que es uno de los sumarios-resúmenes de su actividad, cómo camina para encontrarse con las personas, para curarlas, para hacerse tocar y, a través de ese toque que une la concreción del cuerpo con la fe, se produzca la relación íntima que sana y da futuro.

Es curioso que este texto en el que Jesús y su acción es tan concreta y corporal, venga detrás del texto en que se habla de Jesús caminando sobre las aguas en medio de la tormenta del lago que amenaza a los discípulos.

En ese momento, dice el evangelio: “ellos, viéndole caminar sobre las aguas creyeron que era un fantasma y comenzaron a gritar” (Mc 6, 49).

Creyeron que era un fantasma, algo no real, fruto de la imaginación y del miedo. Esta es una tentación que nos amenaza a todos los creyentes. En medio de las dificultades, pensar que la fe, el Reino, Dios mismo, son unos fantasmas inútiles construidos por nuestros terrores y sueños.

La respuesta de Jesús es reveladora: “Animo, yo soy, no temáis” (Mc 6, 50). La causa para que venzan el miedo es el ánimo que les transmite. Y la fuente de ese ánimo es que él es el “Yo soy”, el misterioso nombre de Yahveh revelado a Moisés.

Dios con nosotros, Dios hecho carne, palpable, en una corporalidad que se continúa en los sacramentos. Dios hacia nosotros, a mi encuentro. Nunca Dios contra mí, contra nosotros, ni siquiera indiferente a mí, a nosotros.

Su cercanía y seguimiento no son, pues, fantasías, Son, de hecho, un realismo animoso y curativo.

En mi experiencia de Dios ¿uno la vivencia de su trascendencia: adoración alabanza, acción de gracias, conocimiento de él por la Escritura… con la inmanencia: Dios en mi corazón, en el hermano, en la sociedad, la Iglesia, la historia con sus gozos y esperanzas?

¿Me dejo tocar sanadoramente por Cristo (ahora resucitado) a través de los sacramentos y de la carne doliente de mi prójimo?

¿Soy, a imagen de Cristo y en su seguimiento, alguien que se acerca y cuida? ¿O voy por la vida “de fantasma?

Fr. Francisco José Rodríguez Fassio O.P.

Fr. Francisco José Rodríguez Fassio O.P.
Convento de Santo Domingo Ra’ykuéra (Asunción, Paraguay)

Soy dominico y sacerdote, nacido en Granada en 1951. Ingresé en la Orden de Predicadores en 1968 y fui ordenado sacerdote en 1975. He cursado estudios de Filosofía y Teología en España, Roma y Múnich, y me he dedicado durante décadas a la formación y docencia en diversos ámbitos: universidad, internoviciado de la Confer y escuelas de teología para laicos. He formado parte de la curia de las Provincias Bética e Hispania de los frailes y también he ejercido como formador, promotor de formación permanente, asistente de fraternidades y presidente de la CONFER en Sevilla. También he trabajado como director, redactor y presentador del programa “Diálogos en la vida” de Canal Sur Televisión. Desde 2021, resido en Paraguay, donde colaboro como docente y acompañante de comunidades religiosas y laicales.