30/11/23

EVANGELIO VIERNES 01-12-2023 SAN LUCAS 21, 29-33 XXXIV SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO





 

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos una parábola:
«Fijaos en la higuera y en todos los demás árboles: cuando veis que ya echan brotes, conocéis por vosotros mismos que ya está llegando el verano.
Igualmente vosotros, cuando veáis que suceden estas cosas, sabed que está cerca el reino de Dios.
En verdad os digo que no pasará esta generación sin que todo suceda. El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán».

                                 Es palabra de Dios

REFLEXION

Las palabras de Jesús siguen hoy más presentes que nunca para el que sepa ver con los ojos de la fe y los dictados de Amor que el Señor nos suscita en los acontecimientos de cada día. El problema radica en nuestra ceguera: tenemos unos ojos y un corazón acostumbrados “a lo de siempre”, a esa rutina que, sin darnos cuenta, nos introduce en una dinámica de “visible” oscuridad que nos impide ver que la higuera comienza a producir sus frutos.

El Evangelio de hoy, en las vísperas del Adviento, nos llama a la esperanza. La Palabra de Dios, hecha vida y eternidad en Jesús, no pasará jamás porque sigue presente, viva, siempre naciente, brotando como primicia y dispuesta a dar fruto si la percibimos y la dejamos madurar en nuestra vida de cada día.

Esa Palabra nos sale al encuentro cada día y es preciso saberla percibir. Para ello hemos de pedirle al Señor que abra nuestros ojos y, de corazón a corazón, podamos ver a los hombres como hermanos, que brote la misericordia ante tanta injusticia y desamparo y que, de esta manera, al vernos se pueda decir lo mismo que sobre los primeros cristianos: “mirad como se aman”

Entonces y solo entonces podremos decir con nuestro Maestro que el Reino de Dios está cerca.

El Dios que crea por amor, ha sido el primero en darnos a los hombres un voto de confianza. La aventura de este mundo la inició Él, no nosotros, y esta es la mejor razón que tenemos para confiar en que, a pesar de los pesares, esta historia tiene que terminar bien.

La creación del hombre es un cheque en blanco extendido por el mismo Dios, y del que tan sólo Dios mismo sale fiador (Schillebeeckx). Desde la fe, siempre tendremos razones para creer que esto tendrá un Happy End, un final feliz. La vida de Jesús es paradigmática al respecto, pues a pesar de las violencias de los hombres (ante las que Dios se volvió inerme, voluntariamente indefenso), los hombres no lograron darle jaque-mate, o Dios no lo consintió resucitando precisamente al crucificado. Y es que la última palabra de la historia es sólo de Dios.

(Juan Antonio Marcos, “La atención amorosa en clase de presencia: san Juan de la Cruz”)

D. Carlos José Romero Mensaque, O.P.
Fraternidad “Amigos de Dios” de Bormujos (Sevilla)

29/11/23

30 DE NOVIEMBRE : FIESTA DE SAN ANDRES APOSTOL

 





Era natural de Betsaida y primero fue discípulo de Juan Bautista. Después siguió a Cristo y le presentó también a su hermano Pedro. Estuvo presente en los momentos importantes de la revelación de su Maestro. Después de Pentecostés predicó el Evangelio en muchas regiones y fue crucificado en Acaya.

Apóstol, Patrono de Rusia y Escocia

Algunos datos


Como su hermano Simón, más conocido después por el sobrenombre de Pedro (Jn 1, 40), Andrés era natural del poblado de Betsaida (Jn 1, 44), situado al Norte del lago de Galilea o de Tiberíades. Eran hijos de un tal Juan o Jonás (Mt 16, 17; Jn 1, 42) que debía de dedicarse a la pesca.

Al parecer, se habían transladado a Cafarnaúm, donde era más fácil mantener algunas relaciones y hacer mejores negocios. Y seguramente estaban abiertos a todos los encuentros. Con los judíos, desde luego, pero también con los muchos extranjeros que pasaban por aquellas ciudades de la ribera occidental del lago. La familia debía de tener una cierta apertura. Como que a él le habían impuesto el nombre griego de Andrés, que significa «el varonil» o «el valiente».

Así pues, en los orígenes mismos del movimiento de Jesús nos encontramos con Andrés Bar Jona, el de Betsaida. No es mucho lo que sabemos de él, pero lo poco que sabemos es muy significativo.

Más que por su valentía, había de ser conocido por un inefable don que le fue concedido sin mérito suyo. El de la oportunidad. El de estar presente en los momentos importantes de la revelación de su Maestro. El de ser puente entre las gentes y el Mesías. Quizá porque, en el fondo de su corazón, siempre había vivido soñando y esperando un futuro rey para Israel. […]

Según los escritos apócrifos y según algunas noticias transmitidas por los primeros escritores cristianos, San Andrés habría evangelizado primero a los escitas, en la zona del mar Negro, y después en Tracia. Parece que padeció el martirio en Patrás, en la región de Acaya. Sus reliquias y su culto se difundieron desde Constantinopla hasta las islas Británicas, donde sería reconocido como patrono de Escocia.

Siguiendo la suerte de Bizancio, el año 1453 también Patrás cayó en manos de los turcos. Desesperando de una próxima reconquista, el emperador Tomás Paleólogo tomó con él la cabeza de San Andrés y la llevó a Corfú. El día 11 de abril de 1460 la sagrada reliquia llegaría a Roma, donde fue acogida en la iglesia de Santa Maria del Popolo. Dos días más tarde, el papa Pío II —el famoso Eneas Silvio Piccolomini—, en medio de una solemne y multitudinaria procesión, la trasladó a la basílica de San Pedro con la promesa de devolverla a su sede original cuando fuera posible. Como se sabe, ésa fue la razón para que en la nueva basílica de San Pedro, una de las cuatro grandes estatuas del crucero representara precisamente a San Andrés.

Un motivo para el encuentro

Era aquél un traslado provisional, debido a una situación histórica concreta. Pero la reliquia de San Andrés habría de permanecer durante más de cinco siglos cerca de los restos de su hermano Simón Pedro. En el ambiente ecuménico del Concilio Vaticano II, el papa Pablo VI quiso mostrar un gesto del máximo aprecio a los hermanos cristianos ortodoxos y eligió posiblemente el más significativo para ellos. En consecuencia, el día 23 de junio de 1964 manifestó a los cardenales su deseo de devolver a Patrás la cabeza de San Andrés, que había sido solicitada por el metropolita Constantino.

De esta forma, lo que había sido durante siglos un elemento generador de discordia se convirtiría en medio y signo de concordia. El breve apostólico, que el cardenal Bea llevó al metropolita Constantino de Patrás, termina con una hermosa plegaria en la que el papa Pablo VI expresa su anhelo por la comunión plena con los hermanos de Oriente:
«San Andrés, héroe de Cristo nuestro Dios, tú que fuiste el primer llamado por él y has llamado a Simón tu hermano; tú que, asociado a su alta misión, fuiste su compañero entre los discípulos del Maestro, su asociado en el apostolado y su competidor en el martirio, intercede para que esta noble reli-quia tuya, después de haber hallado refugio junto a la tumba de tu hermano, sea prenda y elemento de fraternidad en un mismo amor de Cristo, una misma fe en él y en la caridad mutua. Esta reliquia vuelve a su patria, donde tú has sufrido tu glorioso martirio, pero que desde ahora sea de alguna manera ciudadana de honor de la ciudad de Pedro y que un mismo amor las una.»

Pasados los años, la figura de San Andrés continúa ejerciendo su influjo apostólico sobre los seguidores del Señor. Se ha hecho habitual que el obispo de Roma felicite al patriarca de Constantinopla con motivo de la celebración del primer llamado (protoklétos) entre los apóstoles, como gustan de llamarlo los hermanos ortodoxos.

Con motivo del Jubileo del año 2000, el papa Juan Pablo II envió a su santidad Bartolomé I, patriarca ecuménico de Constantinopla, un cordial mensaje con motivo de la fiesta de San Andrés, «el primer llamado, el hermano de San Pedro, el protocorifeo, como canta la liturgia».

Después de asegurar su decisión de continuar el diálogo de la verdad y de la caridad y de recordar que ha puesto a disposición del patriarcado ecuménico la iglesia de San Teodoro, en Roma, el papa evoca la figura de San Andrés como signo y prenda del camino ecuménico:

«Ruego al apóstol San Andrés que nos ayude a avanzar por el camino de la unidad y a proseguir nuestras relaciones impregnadas de delicadeza y perdón, para que proclamemos juntos que Cristo es nuestro Salvador y Salvador del género humano»

Jose-Román Flecha Andrés

Texto tomado de: Martínez Puche, José A. (director),

EVANGELIO JUEVES 30-11-2023 SAN MATEO 4, 18-22 XXXIV SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

 





En aquel tiempo, paseando Jesús junto al mar de Galilea vio a dos hermanos, a Simón, llamado Pedro, y a Andrés, que estaban echando la red en el mar, pues eran pescadores.
Les dijo:
«Venid en pos de mí y os haré pescadores de hombres».
Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron.
Y pasando adelante vio a otros dos hermanos, a Santiago, hijo de Zebedeo, y a Juan, su hermano, que estaban en la barca repasando las redes con Zebedeo, su padre, y los llamó. Inmediatamente dejaron la barca y a su padre y lo siguieron.

                                    Es palabra de Dios

REFLEXION

Jesús está caminando, es decir tomando posesión en nombre de Dios del lugar que recorre. Está dejando la huella de Dios allá por donde pasa. Y busca colaboradores con estas características:

Fraternidad: Es Jesús el que al pasar lo primero que ve es la vida en fraternidad: vio a dos hermanos; antes que el nombre, o el oficio,  lo que importa es la fraternidad, los ve echando el copo (pequeña red que se lanza con la mano) pues eran pescadores.

Que vayan con Él: Les dice (verbo en presente), porque Él nos dice hoy: Veníos. Mirad que este llamamiento se hace en plural, es invitación a seguirle en comunidad fraterna.

Veníos conmigo: No puede haber seguimiento del Señor si no existe este espacio de intimidad, y reconocimiento de su palabra y de su persona.

Llama y da una misión: Os haré pescadores de hombres, conquistadores de pueblos para el Reino (pescadores de hombres; era expresión que se utilizaba militarmente para decir que serían conquistadores de pueblos)

Ir con Jesús que llama, exige dejar al instante las redes… redes que hoy nos atrapan y “enredan” porque sin dejarlas no podemos seguirle a Él.

En comunidad: Más adelante Jesús llama a otros dos; así esta llamada se hace universal (cuatro hermanos) y comunitaria.

Dejan la barca=ambiente socio-económico y a su Padre=figura de autoridad, y afirman sólo el vínculo de fraternidad.

Jesús llamó a San Andrés y él le siguió ¿Escuchas a Jesús que hoy te llama a tí a colaborar con Él?

Fr. Isidoro Crespo Ganuza O.P.
Convento de S. Valentín de Berrio Ochoa (Villava)

28/11/23

EVANGELIO MIERCOLES 29-11-2023 SAN LUCAS 21, 12-19 XXXIV SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

 





En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Os echarán mano, os perseguirán, entregándoos a las sinagogas y a las cárceles, y haciéndoos comparecer ante reyes y gobernadores, por causa de mi nombre. Esto os servirá de ocasión para dar testimonio.
Por ello, meteos bien en la cabeza que no tenéis que preparar vuestra defensa, porque yo os daré palabras y sabiduría a las que no podrá hacer frente ni contradecir ningún adversario vuestro.
Y hasta vuestros padres, y parientes, y hermanos, y amigos os entregarán, y matarán a algunos de vosotros, y todos os odiarán a causa de mi nombre. Pero ni un cabello de vuestra cabeza perecerá; con vuestra perseverancia salvaréis vuestras almas».

                                         Es palabra de Dios

REFLEXION

Hay un anuncio de dificultades, persecución, sufrimientos a los que habremos de enfrentarnos por causa suya, pero también una invitación a la serenidad y la confianza porque con su fuerza podremos dar testimonio de Él, y una promesa de salvación para aquellos que sepan perseverar.

Se diría que este anuncio de Jesús tiene resonancias muy diferentes en los diversos lugares de nuestro mundo. Porque, efectivamente, en algunos sitios se persigue a los discípulos de Jesús sólo por serlo. Sin embargo, en el contexto de los países occidentales no es habitual que podamos hablar de persecución por ser seguidores de Jesús. Resultaría una pretensión por nuestra parte suponer que nos persiguen por causa de Jesús. Más bien vivimos un momento histórico en que precisamos de una reflexión humilde para reconocer que, más allá de todos los prejuicios anticlericales que realmente existen, la “persecución” a la Iglesia se fundamenta en la existencia de hechos delictivos gravísimos cometidos por sus miembros, que no podemos intentar minimizar y ante los que sólo cabe pedir perdón.

Pero también es cierto que los que desean seguir a Jesús encuentran obstáculos y dificultades en nuestras sociedades llamadas desarrolladas. El desinterés, el desprecio, la marginación, la exclusión de todo lo que parezca tener una relación con Dios o la religión se convierte en habitual en muchos ambientes. A veces lo encontramos entre aquellos que nos son más cercanos y queridos, y nos sentimos sin instrumentos para establecer un diálogo abierto y sin prejuicios… ¡cuánto necesitamos suplicar esa sabiduría que Jesús nos promete para poder testimoniar la alegría inmensa de su presencia en nuestra vida!¡Y cuánto, también, no dejar de sentirnos afectados por la indiferencia desoladora que prescinde tan fácilmente de Dios!

Hna. Gotzone Mezo Aranzibia O.P.
Congregación Romana de Santo Domingo

27/11/23

EVANGELIO MARTES 28-11-2023 SAN LUCAS 21, 5-11 XXXIV SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

 






En aquel tiempo, como algunos hablaban del templo, de lo bellamente adornado que estaba con piedra de calidad y exvotos, Jesús les dijo:
«Esto que contempláis, llegarán días en que no quedará piedra sobre piedra que no sea destruida».
Ellos le preguntaron:
«Maestro, ¿cuándo va a ser eso?, ¿y cuál será la señal de que todo eso está para suceder?».
Él dijo:
«Mirad que nadie os engañe. Porque muchos vendrán en mi nombre diciendo: “Yo soy”, o bien: “Está llegando el tiempo”; no vayáis tras ellos. Cuando oigáis noticias de guerras y de revoluciones, no tengáis pánico. Porque es necesario que eso ocurra primero, pero el fin no será enseguida».
Entonces les decía:
«Se alzará pueblo contra pueblo y reino contra reino, habrá grandes terremotos, y en diversos países, hambres y pestes. Habrá también fenómenos espantosos y grandes signos en el cielo».
                                          Es palabra de Dios

REFLEXION

El Señor sigue marcando el camino y parte de la vida diaria concreta (la viuda) donde se fragua y se realiza la fidelidad, que prepara para afrontar bien los dichos, habladurías o realidades de tiempos duros que amedrentan a los que no están pegados a su Dios. Estas predicaciones de los últimos tiempos como que atentan contra lo más sagrado (el Templo) a las seguridades ficticias de quien vive en la superficialidad; a los apegos a las cosas temporales, por grandiosas que sean y el Señor advierte: “que nadie os engañe”, porque “Él es” y está a nuestro lado, no en una novedad que tengamos que añadir, sino una realidad continua. Guerras y revoluciones son, por desgracia, el hábitat del pecado que anuncian el poder destructor y hasta la muerte, la persecución (que es compañera de los fieles desde el principio).

Tenemos que tomar nuestra calma, seguridad y fuerza en Jesucristo el Señor que es nuestro baluarte, el que ha dado su vida y remedio al hombre de todo mal. Los cristianos lo somos desde esta experiencia vital salvadora que ya ha podido y vencido todo dolor, impotencia y destrucción. Por eso hay que mantenerse y crecer en la confianza cierta de nuestro Salvador.

¿Cómo te encuentras ante tantos acontecimientos y situaciones ´catastróficas` en el mundo actual?

¿Tiene algún parecido con lo que se narra en la Palabra de este día?

¿Te identificas en algo con los personajes de que hablamos?

None Dominicas de Lerma
Monasterio de San Blas. Lerma (Burgos)


26/11/23

EVANGELIO LUNES 27-11-2023 SAN LUCAS 21, 1-4 XXXIV SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

 





En aquel tiempo, Jesús, alzando los ojos, vio a unos ricos que echaban donativos en el tesoro del templo; vio también una viuda pobre que echaba dos monedillas, y dijo:
«En verdad os digo que esa viuda pobre ha echado más que todos, porque todos esos han contribuido a los donativos con lo que les sobra, pero ella, que pasa necesidad, ha echado todo lo que tenía para vivir».

                                  Es palabra de Dios

REFLEXION

Ya lo sabemos, los caminos del Señor no son nuestros caminos y los criterios del Señor tampoco son nuestros criterios. Y podemos añadir que las matemáticas de Dios tampoco son como nuestras matemáticas. En el pasaje evangélico de hoy, Jesús nos dice que los generosos donativos de los ricos como limosna en el cepillo del templo, podemos suponer que alguno pudo echar, traducido a nuestra moneda, mil euros es menor que cincuenta céntimos de euros, que echó una pobre viuda.

Y la explicación de Jesús la entendemos todos. Jesús va más allá de la cantidad echada y se queda con otro criterio: los ricos han echado de lo que les sobra, pero “ella que pasa necesidad, ha echado todo lo que tenía para vivir”. Por lo tanto la viuda ha echado más que el rico.

En esta misma línea de los distintos criterios,  Jesús nos asegura que el que gana pierde y el que pierde gana. El que gana y reserva su vida, la pierde. El que pierde y entrega su vida, la gana. Nosotros, hemos experimentado que es así, que solo cuando entregamos por amor la vida, la ganamos, tenemos más vida. 

A estas alturas de nuestra vida, ya hemos caído en la cuenta de que Jesús, con sus criterios, siempre da en el clavo, siempre acierta, da con la verdad.

Fray Manuel Santos Sánchez O.P.
Convento de Santo Domingo (Oviedo)

25/11/23

DOMINGO 26 DE NOVIEMBRE : XXXIV DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO - DOMINGO DE CRISTO REY

 





En 1925  Pío XI estableció  la fiesta litúrgica de Jesucristo rey del universo. Por esas fechas era ya manifiesta la apostasía de las masas y los Estados modernos no aceptaban la tutela de la religión cristiana. Para responder a estos fenómenos el papa en la encíclica Quas Primas quiso destacar la soberanía de Jesucristo sobre todas las personas e imperios de la tierra.

A la hora de concretar la naturaleza o condición de esta soberanía, se da por supuesta la confesión de Jesús en vísperas de su muerte. Las autoridades denuncian ante Poncio Pilatos, gobernador del imperio romano en Jerusalén, que Jesús pretende ser rey de los judíos. Y el gobernador le pregunta: ¿tú eres rey?. Jesús no lo niega pero matiza: “mi reino no es como los de este mundo”; no funciona con la lógica del poder y de las armas.  Y añade:

“Sí, como dices soy rey. Para esto he venido al mundo, para dar testimonio de la verdad. Todo el que es de la verdad escucha mi voz”. Pilato interroga: “¿y qué es la verdad”. Jesús no responde con palabras sino con la entrega libre hasta la muerte por amor a todos. 

Con buen sentido esta festividad se celebra en la última semana de año litúrgico.  Jesucristo, Presencia de Dios amor (Abba)  y humanidad que se abre  libre y totalmente a esa presencia, da sentido a la espiritualidad  y a todas las  fiestas que, a lo largo del año, celebra la  comunidad cristiana. Más aún sugiere la conducta no sólo para los cristianos y  para los fieles de otras religiones,  sino también para los que, sin  practicar ninguna religión, buscan con sincero corazón y tratan de actuar con rectitud.  

Fr. Jesús Espeja Pardo O.P.
Convento de Santo Domingo (Caleruega)

LECTURAS DEL DOMINGO 26-11-2023 : DOMINGO DE CRISTO REY

 

Primera Lectura

Lectura de la profecía de Ezequiel 34, 11-12. 15-17

Esto dice el Señor Dios:
«Yo mismo buscaré mi rebaño
y lo cuidaré.
Como cuida un pastor de su grey dispersa,
así cuidaré yo de mi rebaño
y lo libraré,
sacándolo de los lugares por donde se había dispersado
un día de oscuros nubarrones.
Yo mismo apacentaré mis ovejas
y las haré reposar
—oráculo del Señor Dios—.
Buscaré la oveja perdida,
recogeré a la descarriada;
vendaré a las heridas;
fortaleceré a la enferma;
pero a la que está fuerte y robusta la guardaré:
la apacentaré con justicia».
En cuanto a vosotros, mi rebaño,
esto dice el Señor Dios:
«Yo voy a juzgar entre oveja y oveja,
entre carnero y macho cabrío».

                              Es palabra de Dios

Salmo

Sal 22, 1-3a. 3b-4. 5. 6 R/. El Señor es mi pastor, nada me falta.

El Señor es mi pastor, nada me falta:
en verdes praderas me hace recostar. R/.

Me conduce hacia fuentes tranquilas
y repara mis fuerzas;
me guía por el sendero justo,
por el honor de su nombre. R/.

Preparas una mesa ante mí,
enfrente de mis enemigos;
me unges la cabeza con perfume,
y mi copa rebosa. R/.

Tu bondad y tu misericordia me acompañan
todos los días de mi vida,
y habitaré en la casa del Señor
por años sin término. R/.



Segunda Lectura

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 15, 20-26. 28

Hermanos:
Cristo ha resucitado de entre los muertos y es primicia de los que han muerto.
Si por un hombre vino la muerte, por un hombre vino la resurrección. Pues lo mismo que en Adán mueren todos, así en Cristo todos serán vivificados.
Pero cada uno en su puesto: primero Cristo, como primicia; después todos los que son de Cristo, en su venida; después el final, cuando Cristo entregue el reino a Dios Padre, cuando haya aniquilado todo principado, poder y fuerza.
Pues Cristo tiene que reinar hasta que ponga a todos sus enemigos bajo sus pies. El último enemigo en ser destruido será la muerte.
Cuando le haya sometido todo, entonces también el mismo Hijo se someterá al que se lo había sometido todo.
Así Dios será todo en todos.

                          Es palabra de Dios

REFLEXIOB

Iª Lectura: Ez (34,11-12;15-17): Dios, nuestro pastor

La primera lectura es uno de los discursos proféticos más valorados del AT, que se pronuncia en el momento del desastre del pueblo en el destierro de Babilonia. Es un oráculo de esperanza, porque el Dios de Israel ama entrañablemente a su pueblo. Pero las cosas han de cambiar. El profeta Ezequiel presenta la alternativa a los dirigentes de su pueblo, a los reyes, sacerdotes y clase dominante: el Señor será un pastor de verdad; un pastor que buscará una a una a sus ovejas, las cuidará, las curará si es necesario. El Señor de Israel no es un rey sin corazón, como los que hasta ahora condujeron al pueblo, sino quien sabe entregar su vida como verdadero pastor. Es verdad que hay pastores sin corazón; pero para ser buen pastor hay que dar la vida por las ovejas.

IIª Lectura: Iª Corintios (15,20-26.28): En Cristo, la humanidad está llamada a la vida eterna

 La segunda lectura nos habla de la clave de la vida escatológica: la resurrección de los muertos. Sabemos que Pablo afronta este problema en la comunidad de Corinto ante un grupo ideológico de iluminados que negaban la necesidad de la resurrección, quizás por influencias helenistas del desprecio del “cuerpo”. Pero el apóstol distinguirá en este capítulo, de una manera nítida, entre el “cuerpo” y la “carne” (“la carne y la sangre no pueden heredar el Reino de Dios” v. 40). Pablo, con toda el alma y todo el corazón, piensa que si no fuera así, ni Cristo habría podido resucitar, porque El era un hombre, y nuestra fe no tendría sentido. ¿Es coherente este planteamiento teológico? Desde luego que sí. La resurrección, en el fundamento de la fe cristiana, no es un añadido estético, sino lo que explica la razón de nuestra fe y de nuestra esperanza.

 En la lectura de hoy, Pablo hace algunas precisiones comparativas entre Adán y Cristo, para poner de manifiesto que si ser descendientes de Adán implica necesariamente la muerte, y especialmente la muerte como negatividad, el creer en Cristo nos introduce en la dinámica de la vida verdadera, que la podríamos expresar así: no hemos nacido para la muerte, sino para la vida. Dios, en Cristo como primicia, nos ha revelado que su creación es tan positiva, que no caeremos nunca en la nada, aunque tengamos que pasar por la muerte; la hermana muerte nos lleva, necesariamente, a la vida que el Creador nos regala.

Fray Miguel de Burgos Núñez
(1944-2019)

EVANGELIO DOMINGO 26-11-2023 : XXXIV DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO - DOMIGO DE CRISTO REY

 





En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Cuando venga en su gloria el Hijo del hombre, y todos los ángeles con él, se sentará en el trono de su gloria y serán reunidas ante él todas las naciones.
Él separará a unos de otros, como un pastor separa las ovejas de las cabras.
Y pondrá las ovejas a su derecha y las cabras a su izquierda. Entonces dirá el rey a los de su derecha:
“Venid vosotros, benditos de mi Padre; heredad el reino preparado para vosotros desde la creación del mundo. Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me hospedasteis, estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la cárcel y vinisteis a verme”.
Entonces los justos le contestarán:
“Señor, ¿cuándo te vimos con hambre y te alimentamos, o con sed y te dimos de beber?; ¿cuándo te vimos forastero y te hospedamos, o desnudo y te vestimos?; ¿cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y fuimos a verte?”.
Y el rey les dirá:
“En verdad os digo que cada vez que lo hicisteis con uno de estos, mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicisteis”.
Entonces dirá a los de su izquierda:
“Apartaos de mí, malditos, id al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. Porque tuve hambre y no me disteis de comer, tuve sed y no me disteis de beber, fui forastero y no me hospedasteis, estuve desnudo y no me vestisteis, enfermo y en la cárcel y no me visitasteis”. Entonces también estos contestarán:
“Señor, ¿cuándo te vimos con hambre o con sed, o forastero o desnudo, o enfermo o en la cárcel, y no te asistimos?”.
Él les replicará:
“En verdad os digo: lo que no hicisteis con uno de estos, los más pequeños, tampoco lo hicisteis conmigo”.
Y estos irán al castigo eterno y los justos a la vida eterna».

                                Es palabra de Dios

REFLEXION

 El evangelio de hoy, de Mateo, el que se conoce como el “juicio de las naciones”, está en conexión con la primera lectura en razón del papel de las ovejas y del futuro que les espera. Ahora, aquél pastor pasa a ser rey de las naciones, del universo entero. El Hijo del hombre juzga como los reyes (“en su trono de gloria”)… pero en realidad es un elemento no decisivo, ya que el “reinado de Dios”, clave del mensaje de Jesús, no expresa monarquía, ni sistema político determinado aún en lo parlamentario, sino un planteamiento ético universal. Y todo lo que muchas mentes fundamentalistas alimentan en un texto tan complejo como este (v.g. el juicio del valle de Josafat), debería dejarse de lado para ir a lo fundamental. La teología del evangelista trata de presentar una dimensión cósmica, universal, de la acción del Señor. Todo el mundo, toda la historia, pues, están bajo la acción salvadora y redentora del Señor. No es solamente Israel, el pueblo judío o en nuestro caso los cristianos, como ya lo ha manifestado antes (Mt 19,16-19).

 El relato tiene una serie de acciones y símbolos que hacen pensar: derecha-izquierda, ovejas-cabras, hermanos pequeños, benditos de mi padre, dar de beber, conmigo lo hicisteis. Así ha nacido una interpretación de carácter “filantrópico” y de solidaridad que no presume o abusa de elementos “religiosos” en muchos casos. Algunos se indignan porque ésta sería la lectura que plantea o justifica un seguimiento de Jesús casi “sin religión” o que cualquier hombre o mujer sin fe, están llamados a la salvación simplemente por solidaridad con sus hermanos. En realidad el texto dice lo que dice y enseña lo que algunos “temen”. Y además, está en Mateo cuyo texto respira judaísmo por todos los poros. Es un texto, sin duda que viene de Jesús, aunque la elaboración mateano no deja lugar a dudas. Pero Mateo no ha podido ocultar la radicalidad contracultural con la que Jesús pudo expresarse en su momento.

 No negamos que es un texto difícil, pero nada alambicado. Es verdad que los “hermanos míos pequeños” son los seguidores de Jesús que sufren y son perseguidos… pero los hermanos de Jesús “pequeños” son todos los hombres y mujeres que sufren. Y eso no significa que la religión salta por los aires, sino que la religión del “reinado de Dios” es universal, y en la que caben aquellos que sin pertenecer a una estructura religiosa confesional pueden hacer posible lo que el Reino de Dios pretende, hacer de este mundo un “reinado de vida” por la justicia y la paz. Pensar que eso es un reduccionismo de la religión verdadera es no haber entendido el mensaje evangélico de Jesús. El mensaje de Jesús seguirá siendo escandaloso siempre. Y si nunca pudo ser encerrado de lleno en el judaísmo de la época es porque en Jesús comienza algo radicalmente nuevo, desde su continuidad-discontinuidad con la religión de su pueblo y con el Dios de Israel.

 Por lo mismo, tendríamos que ver aquí una afirmación rotunda, atrevida en cierta manera: todos los hombres, sean creyentes o no, tienen que enfrentarse críticamente con el proyecto salvífico de Cristo. Y la pregunta podría ser, ¿qué criterios pueden servir para los que no creen en Dios ni en Cristo? Pues el mismo criterio que para los cristianos y creyentes: el amor y la misericordia con los hermanos. Ese es el único criterio divino y evangélico de salvación y de felicidad futura: la caridad y la ayuda a los pobres, a los hambrientos y a los desheredados. El juicio divino no tiene unas leyes que beneficien a unos y perjudiquen a otros, como a veces se da a escala mundial. Cristo, es el rey de la historia y del universo, porque su justicia es la aspiración de todos los corazones.

Fray Miguel de Burgos Núñez
(1944-2019)

24/11/23

EVANGELIO SABADO 25-11-2023 SAN LUCAS 20, 27-40 XXXIII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

 





En aquel tiempo, se acercaron algunos saduceos, los que dicen que no hay resurrección, y preguntaron a Jesús:
«Maestro, Moisés nos dejó escrito: “Si a uno se le muere su hermano, dejando mujer pero sin hijos, que tome la mujer como esposa y dé descendencia a su hermano». Pues bien, había siete hermanos; el primero se casó y murió sin hijos. El segundo y el tercero se casaron con ella, y así los siete, y murieron todos sin dejar hijos. Por último, también murió la mujer. Cuando llegue la resurrección, ¿de cuál de ellos será la mujer? Porque los siete la tuvieron como mujer».
Jesús les dijo:
«En este mundo los hombres se casan y las mujeres toman esposo, pero los que sean juzgados dignos de tomar parte en el mundo futuro y en la resurrección de entre ¡os muertos no se casarán ni ellas serán dadas en matrimonio. Pues ya no pueden morir, ya que son como ángeles; y son hijos de Dios, porque son hijos de la resurrección.
Y que los muertos resucitan, lo indicó el mismo Moisés en el episodio de la zarza, cuando llama al Señor: “Dios de Abrahán, Dios de Isaac, Dios de Jacob”. No es Dios de muertos, sino de vivos: porque para él todos están vivos».
Intervinieron unos escribas:
«Bien dicho, Maestro».
Y ya no se atrevían a hacerle más preguntas.

                        Es palabra de Dios

REFLEXION

¡Vaya cuestión que plantea el texto evangélico: cómo será la vida de los resucitados, qué relaciones habrá entre ellos!

Nos cuesta aceptar el misterio. A Dios, como a la vida del  más allá de la muerte no hay que comprenderlos: hay que tener fe. Son un misterio. El misterio no se comprende. Pero, sí es un desafío acercarnos más a él. Con la inteligencia del humilde.

Nos cuesta no entender la otra vida como una reproducción feliz de ésta. En esa línea se mueve el Islam. Jesús nos advierte en el texto evangélico que proclamamos este día que no es así. Es otra vida, no ésta reproducida. Es la vida eterna en que creemos. Y creemos, cuando ya nos cuesta entender eso de “eterna”, sin tiempo, nosotros que no podemos menos que pensar desde el tiempo. Confiamos -tenemos fe- en una vida feliz, que nos ha prometido quien para conseguirla ha ofrecido su vida en la cruz. No quedaremos desilusionados, tengamos fe. Una fe que tiene su fundamento en que nuestro Dios es un Dios de vivos, no de muertos. Viviremos en Dios.

Para acercarnos a esa fe hemos de esforzarnos de que Dios está presente en nuestro vivir hoy y aquí. Lo que supone vivir de acuerdo con el Evangelio de Jesús de Nazaret. Esa ha de ser nuestra preocupación inmediata. ¿Lo es?

Fray Juan José de León Lastra O.P.
Convento de Santo Domingo (Oviedo)

23/11/23

EVANGELIO VIERNES 24-11-2023 SAN LUCAS 19, 45-48 XXXIII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

 





En aquel tiempo, Jesús entró en el templo y se puso a echar a los vendedores, diciéndoles:
«Escrito está: “Mi casa será casa de oración”; pero vosotros la habéis hecho una “cueva de bandidos”».
Todos los días enseñaba en el templo.
Por su parte, los sumos sacerdotes, los escribas y los principales del pueblo buscaban acabar con él, pero no sabían qué hacer, porque todo el pueblo estaba pendiente de él, escuchándolo.

                                         Es palabra de Dios

REFLEXION

Pasaje muy conocido y sobre el que se ha escrito de todo y bajo muchos puntos de vista. Yo me he puesto a reflexionar y quiero incidir en un aspecto: ¿Cómo andamos nosotros de mercaderes en nuestro templo? Hoy vemos a un Jesús airado, enfadado de verdad con aquellos que han convertido la casa de su Padre en un mercado, con los que se dedican a hacer negocio en el lugar donde solo se debería ir a orar, en el lugar donde solo se debería sentir la presencia de Dios.

Nosotros, los hijos de Dios, somos templos del Espíritu Santo, somos un lugar para el Señor, el sitio de nuestra alma inmortal ¿Cómo andamos de mercaderes? ¿Cómo andamos de materialismo, de rencor, de envidia? ¿Cuántos odios habitan en nosotros, cuántos olvidos del prójimo, cuántas faltas de caridad y amor? A poco que hagamos un examen de conciencia comprobaremos que poco a poco lo que es ajeno a Dios está invadiendo las estancias de nuestro interior, atenazando nuestro corazón y convirtiendo nuestro templo en un mercado donde todo se compra y se vende y donde queda poco espacio para el Señor.

El Evangelio de hoy nos dice que Jesús “todos los días enseñaba en el Templo” y la gente le escuchaba. Nosotros debemos limpiar nuestra casa, dejarla serena, para poder oír todo aquello que Cristo viene a decirnos, para recibirle con la paz que requieren las cosas importantes, sin distracciones ni ruidos que nos impidan entender el sentido profundo de la Palabra de Dios.

D. Luis Maldonado Fernández de Tejada, OP
Fraternidad Laical de Santo Domingo, de Almagro