Con esta gran celebración de la Vigilia Pascual nos adentramos en el núcleo de nuestra fe cristiana como seguidores del Señor Jesucristo, entregado en la cruz por amor a todo ser humano, y resucitado por el poder del Espíritu Santo para ser fuente inagotable de esperanza para todos los creyentes en Él.
Los ritos del fuego y de la luz, el cántico glorioso de la Resurrección del Señor, el recorrido por los hitos más significativos de la Historia de la Salvación, la actualización y renovación de los compromios bautismales, la celebración del memorial de nuestra redención... todo nos habla y nos evoca en esta Noche Santa la presencia y actuación de un Dios cercano, comprometido con su fuerza liberadora para abrir en nuestra historia un horizonte de esperanza plena.
¡Sí. El Señor Jesucristo ha resucitado. Y nunca ya el mal destructor tendrá la última palabra. Él ha resucitado y llena nuestros corazones de confianza plena en su Victoria!.