20/4/26

EVANGELIO MARTES 21-04-2026 SAN JUAN 6, 30-35 TERCERA SEMANA DE PASCUA

 





En aquel tiempo, el gentío dijo a Jesús:
«¿Y qué signo haces tú, para que veamos y creamos en ti? ¿Cuál es tu obra? Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: “Pan del cielo les dio a comer”».

Jesús les replicó:
«En verdad, en verdad os digo: no fue Moisés quien os dio pan del cielo, sino que es mi Padre el que os da el verdadero pan del cielo. Porque el pan de Dios es el que baja del cielo y da vida al mundo».

Entonces le dijeron:
«Señor, danos siempre de este pan».

Jesús les contestó:
«Yo soy el pan de vida. El que viene a mí no tendrá hambre, y el que cree en mí no tendrá sed jamás».

                           Es palabra del Señor

REFLEXION

Una vez más las gentes le piden a Jesús que haga un signo para creer en Él. Apelan a la memoria de Moisés y al maná que dio a comer al pueblo. Pero Él les corrige: el maná no se lo dio Moisés, el maná bajó del Padre. Y les explica que el nuevo maná, el pan que ha bajado del cielo, es Él mismo: “Yo soy el Pan de la vida. El que viene a mí no tendrá hambre”

Hace apenas tres semanas asistimos a la institución de la Eucaristía en el Jueves Santo, a ese momento en el que Cristo nos da su Cuerpo y su Sangre para que vivamos para siempre. Jesús se hace sacramento para permanecer con nosotros hasta el fin de los tiempos. Él es verdadera carne y verdadera sangre para nuestra salvación.

Que importante es asistir y participar de la Eucaristía, Jesús se nos da gratis, nos está esperando en el sagrario para escucharnos; nos espera en el sacrificio del altar para entregarse a nosotros. Siempre está, siempre permanece, jamás nos abandona. Es el nuevo maná que nos envía el Padre. Debemos ser conscientes del tesoro que tenemos a nuestro alcance.

Cristo ha resucitado y nos espera cada día hecho pan y vino. Acudamos a su llamada, estemos junto a Él en oración, comamos este Pan del Cielo que sacia nuestra hambre y colma nuestra alma. Estemos alegres en esta Pascua y unámonos en Comunión a toda la Iglesia a través de los Sacramentos: desde San Pedro de Roma a la más humilde de las ermitas, Jesús nos aguarda, espera nuestra visita porque como Él mismo dijo: “El que viene a mí no tendrá hambre, y el que cree en mí nunca tendrá sed”.

D. Luis Maldonado Fernández de Tejada O.P.

D. Luis Maldonado Fernández de Tejada O.P.
Fraternidad de Laicos Dominicos de Santo Domingo (Almagro)

Nací en Ciudad Real en 1960 y estoy vinculado a la Orden de Predicadores por la cercanía de mi familia a la Orden en Almagro con quienes recibí mi catequesis y mi formación adulta. Soy Licenciado en Derecho e Historiador del Arte y he sido Alcalde y Diputado Nacional. Ingresé en la Fraternidad de Almagro en 2010 y he realizado estudios bíblicos y sobre la figura de Santo Tomás. También he sido catequista en mi Parroquia y he impartido cursos a Hermandades y Cofradías.