En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Muchas cosas me quedan por deciros, pero no podéis cargar con ellas por ahora; cuando venga él, el Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad plena. Pues no hablará por cuenta propia, sino que hablará de lo que oye y os comunicará lo que está por venir.
Es palabra del Señor
REFLEXION
Jesús instruye en la última cena a sus discípulos. En esa instrucción, la referencia a la promesa de la donación del Espíritu es clave. La comprensión de todo lo que él ha revelado se irá realizando bajo la guía del Espíritu, que todo lo conoce y sondea la intimidad. No revelará nada nuevo, porque todo ya ha sido dado a conocer en el Hijo. Si el Hijo ha comunicado todo lo que ha oído al Padre, eso mismo refiere al Espíritu: “Hablará de lo que oye y comunicará lo que está por venir”.
Somos introducidos en la intimidad de Dios por medio de Jesucristo llevados por el Espíritu. En nuestro proceso de fe, vamos avanzando en el conocimiento de la Verdad. Por eso la formación permanente del bautizado juega un papel importante en su vida y misión. De ella se ocupa el Espíritu que nos va llevando a entender y aplicar lo que Jesús nos ha revelado.
Por eso siempre estamos en camino y en el Camino somos instruidos. No podemos ni debemos dejar de lado el deseo de crecer en el conocimiento del misterio de Cristo y en el adecuado anuncio del mismo en el mundo contemporáneo.
¿Deseo avanzar en ese conocimiento?
¿Se trata de un conocimiento experiencial relacionado con la vida diaria y la misión en la sociedad de la que formamos parte?



