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EVANGELIO LUNES 01-06-2026 SAN MARCOS 12, 1-12 NOVENA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIOPara entender bien este texto evangélico es necesario fijarse en que Jesús se dirige a “los sumos sacerdotes, a los letrados y a los senadores”. Público tan relevante para los judíos, como hostil a Jesús. Aunque utilizando una parábola, Jesús no puede hablar más claro. ¡Y bien que lo entendieron las autoridades judías! Se sienten tan interpelados, tan molestos, que si no es por miedo a la gente. dice el texto, le “hubieran echado mano”. Esta vez se fueron, pero acabarían “echándole mano” y lo entregarían a la autoridad política para que fuera ejecutado. Recordando lo que hemos considerado en el comentario de la primera lectura, el criterio de esa selecta representación de la religión judía, su criterio eran sus intereses, su relevancia religiosa y social. Tan fuerte era ese criterio que los llevó a eliminar a quien podría rebajar esa relevancia. Necesitamos la honradez a la que aludía la primera lectura para analizar cuál es el criterio que rige nuestras opciones vitales. Es fácil engañarnos, no ser honrados con nosotros mismos. Es necesario la gracia de Dios para conseguir esa honradez. Una gracia de Dios -su ayuda-, que, como he indicado, nos viene al acudir a Jesús, tal como nos los presentan los evangelios. Podíamos platearnos cada uno: ¿somos honrados con nosotros míos a la hora de ver qué criterio determina nuestra conducta? Fray Juan José de León Lastra O.P. Fray Juan José de León Lastra O.P. Convento de Santo Domingo (Oviedo) Soy un sacerdote dominico nacido en Quirós, Asturias. Después de mi paso por la escuela apostólica de Corias continué el proceso de formación institucional hasta el año 1960. Durante veintiocho años he estado dedicado a la enseñanza media en colegios de la Orden. Fui elegido prior provincial de la provincia de España y luego asistente del Maestro de la Orden para España, Portugal e Italia. Después he sido profesor de Antropología, Hecho religioso y Teología espiritual en Santo Domingo (Rep. dominicana) y profesor en las Escuelas de Teología de San Esteban, y Fray Bartolomé de las Casas de Madrid-Atocha. Ahora soy profesor en la Escuela de Teología por Internet, ETI. Amo la montaña y disfruto con la lectura de escritores consagrados.

 





En aquel tiempo, Jesús se puso a hablar en parábolas a los sumos sacerdotes, a los escribas y a los ancianos:
«Un hombre plantó una viña, la rodeó con una cerca, cayó un lagar, construyó una torre, la arrendó a unos labradores y se marchó lejos. A su tiempo, envió un criado a los labradores, para percibir su tanto del fruto de la viña. Ellos lo agarraron, lo azotaron y lo despidieron con las manos vacías. Les envió de nuevo otro criado; a este lo descalabraron e insultaron. Envió a otro y lo mataron; y a otros muchos, a los que azotaron o los mataron.

Le quedaba uno, su hijo amado. Y lo envió el último, pensando:
“Respetarán a mi hijo”.

Pero los labradores se dijeron:
“Este es el heredero. Venga, lo matamos y será nuestra la herencia”.

Y, agarrándolo, lo mataron y lo arrojaron fuera de la viña. ¿Qué hará el dueño de la viña? Vendrá, hará perecer a los labradores y arrendará la viña a otros.

¿No habéis leído aquel texto de la Escritura: “La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular. Es el Señor quien lo ha hecho, ha sido un milagro patente”?».

Intentaron echarle mano, porque comprendieron que había dicho la parábola por ellos; pero temieron a la gente y, dejándolo allí, se marcharon.

                  Es palabra del Señor

REFLEXION

Para entender bien este texto evangélico es necesario fijarse en que Jesús se dirige a “los sumos sacerdotes, a los letrados y a los senadores”. Público tan relevante para los judíos, como hostil a Jesús.

Aunque utilizando una parábola, Jesús no puede hablar más claro. ¡Y bien que lo entendieron las autoridades judías! Se sienten tan interpelados, tan molestos, que si no es por miedo a la gente. dice el texto, le “hubieran echado mano”. Esta vez se fueron, pero acabarían “echándole mano” y lo entregarían a la autoridad política para que fuera ejecutado.

Recordando lo que hemos considerado en el comentario de la primera lectura, el criterio de esa selecta representación de la religión judía, su criterio eran sus intereses, su relevancia religiosa y social. Tan fuerte era ese criterio que los llevó a eliminar a quien podría rebajar esa relevancia.

Necesitamos la honradez a la que aludía la primera lectura para analizar cuál es el criterio que rige nuestras opciones vitales. Es fácil engañarnos, no ser honrados con nosotros mismos. Es necesario la gracia de Dios para conseguir esa honradez. Una gracia de Dios -su ayuda-, que, como he indicado, nos viene al acudir a Jesús, tal como nos los presentan los evangelios.

Podíamos platearnos cada uno: ¿somos honrados con nosotros míos a la hora de ver qué criterio determina nuestra conducta?

Fray Juan José de León Lastra O.P.

Fray Juan José de León Lastra O.P.
Convento de Santo Domingo (Oviedo)

Soy un sacerdote dominico nacido en Quirós, Asturias. Después de mi paso por la escuela apostólica de Corias continué el proceso de formación institucional hasta el año 1960. Durante veintiocho años he estado dedicado a la enseñanza media en colegios de la Orden. Fui elegido prior provincial de la provincia de España y luego asistente del Maestro de la Orden para España, Portugal e Italia. Después he sido profesor de Antropología, Hecho religioso y Teología espiritual en Santo Domingo (Rep. dominicana) y profesor en las Escuelas de Teología de San Esteban, y Fray Bartolomé de las Casas de Madrid-Atocha. Ahora soy profesor en la Escuela de Teología por Internet, ETI. Amo la montaña y disfruto con la lectura de escritores consagrados.