En aquel tiempo, recorría Jesús Galilea, pues no quería andar por Judea porque los judíos trataban de matarlo. Se acercaba la fiesta judía de las Tiendas.
Una vez que sus hermanos se hubieron marchado a la fiesta, entonces subió él también, no abiertamente, sino a escondidas.
Entonces intentaban agarrarlo; pero nadie le pudo echar mano, porque todavía no había llegado su hora.
Es palabra del Señor
REFLEXION
En cualquier momento de la historia hay voces que gritan con todos los medios a su alcance: “Acechemos al Justo, que nos resulta fastidioso, se opone a nuestra manera de actuar, lleva una vida distinta a todos los demás, va por caminos diferentes y presume de conocer a Dios”. Nunca más actuales las lecturas de este día para nuestra vida y nuestro tiempo.
Yo, también me pregunto y me seguiré preguntando en cada momento y situación de mi vida: quién es ESTE que tan libre y seguro proclama que, más allá de los rituales y de las normas, está la experiencia de un Dios Padre-Madre, que tiene predilección por los marginados e indefensos. ¿Quién es ESTE que habla y actúa como el Profeta de Dios? ¿Qué tiene en su corazón y entrañas, que lo hace vivir tan íntegramente, sin importarle la incomprensión, la persecución y la muerte?
Los cristianos de la Iglesia primitiva, sabían muy bien lo que era la incomprensión por seguir al crucificado. Ellos encarnaban y proclamaban el estilo de vida de Jesús y esto incomodaban a los de siempre, a los todo poderosos.
Hoy, esta PALABRA, en nuestra vida ¿cambia algo? ¿renueva la esperanza, la utopía..., abre fronteras?



