29/7/26

EVANGELIO JUEVES 30-07-2026 SAN MATEO 13, 47-53 XVII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

 





En aquel tiempo, dijo Jesús al gentío:
«El reino de los cielos se parece también a la red que echan en el mar y recoge toda clase de peces: cuando está llena, la arrastran a la orilla, se sientan y reúnen los buenos en cestos y los malos los tiran.

Lo mismo sucederá al final de los tiempos: saldrán los ángeles, separarán a los malos de los buenos y los echarán al horno de fuego. Allí será el llanto y el rechinar de dientes.

¿Habéis entendido todo esto?».

Ellos le responden:
«Sí».

Él les dijo:
«Pues bien, un escriba que se ha hecho discípulo del reino de los cielos es como un padre de familia que va sacando de su tesoro lo nuevo y lo antiguo».

Cuando Jesús acabó estas parábolas, partió de allí.

                Palabra del Señor

REFLEXION

Con el evangelio de hoy termina el discurso parabólico de Mateo. En la parábola de hoy, Jesucristo compara el Reino de los cielos con una red, la cual representa a la Iglesia, donde entran peces buenos y malos. Es evidente que en nuestro mundo el bien coexiste con el mal y en nuestra libertad podemos escoger el uno o el otro.

Todos somos invitados a formar parte del Reino, a entrar en la Iglesia, pero cada uno entra o se excluye libremente, es decir, depende de nosotros acoger la gracia y la Palabra de Dios o rechazarla. Jesucristo nos recuerda lo importante que es vivir de acuerdo a lo que Él nos va enseñando y, como seguidores de Cristo, no podemos ignorar que el día en que Dios nos llame a su presencia habrá un juicio, donde Dios separará a los que vivieron según el evangelio de aquellos que rechazaron la vida evangélica.

Por eso, cada día que vivimos es una oportunidad que Dios nos da para amar, para perdonar, para entregar nuestra vida al servicio de los demás y del Reino, para convertirnos, para volvernos a Él y, sobre todo, para dejar que su gracia y misericordia nos transforme, en definitiva, para dejar que se haga su voluntad sobre nosotros. Éste es el camino de la felicidad, es el camino de la santidad.

Señor, concédenos vivir el hoy, que es lo único que tenemos, unidos a Ti, confiando siempre en tu misericordia, pero conscientes de que no todo vale, de que no todo da igual.

Sor Mª Belén Marín López, O.P.

Sor Mª Belén Marín López, O.P.
Monasterio de Santa Ana (Murcia)

Nací en Caravaca de la Cruz (Murcia) y en 2001 ingresé en el monasterio del Santísimo Rosario de Jumilla, donde profesé solemnemente en 2007. Desde 2009 resido en el monasterio de Santa Ana, en Murcia. Soy licenciada en Filología Inglesa y me sentí llamada a la evangelización desde mi conversión en 1995, y en la Orden de Predicadores encontré el carisma que respondía a esa vocación. Formo parte del equipo de promoción vocacional de mi comunidad y he completado el Máster en Discernimiento Vocacional y Acompañamiento Espiritual en Salamanca. Actualmente colaboro también con la Comisión Internacional de Monjas al servicio de la Orden.