30/7/26

EVANGELIO VIERNES 31-07-2026 SAN MATEO 13, 54-58 XVII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

 





En aquel tiempo, Jesús fue a su ciudad y se puso a enseñar en su sinagoga.

La gente decía admirada:
«¿De dónde saca este esa sabiduría y esos milagros? ¿No es el hijo del carpintero? ¿No es su madre María, y sus hermanos Santiago, José, Simón y Judas? ¿No viven aquí todas sus hermanas? Entonces, ¿de dónde saca todo eso?».

Y se escandalizaban a causa de él.

Jesús les dijo:
«Solo en su tierra y en su casa desprecian a un profeta».

Y no hizo allí muchos milagros, por su falta de fe.

                         Palabra del Señor

REFLEXION

¡Qué fácil es argumentar el escándalo y qué poco se profundiza y analiza las propias actitudes frente aquello que se afirma como escándalo!

Vivir desde la experiencia de Dios implica una apertura que transciende todas las ideas construidas. Vivir la experiencia de la amistad con Jesús lleva implícito la sorpresa, la inestabilidad y la experiencia de Dios. Un Dios profundamente humano, que rompe esquemas y nos invita a dejar todos los esquemas mentales bien construidos y razonados que ofrecen seguridades. Intentar explicar a Jesús desde las facetas únicamente humanas, lleva a un callejón sin salida. Humanamente Jesús no puede explicarse… Sólo el infinito amor de Dios es capaz de lo que Jesús fue capaz. Sólo las actitudes que se acercan al infinito amor de Dios se aproximan de la Verdad y de la actitud de escucha con apertura a lo nuevo, a lo que me desmonta, a lo que permite que nazca en nosotros algo totalmente diferente después de un proceso de grandes incertezas. Hablamos de experiencias vitales que se viven y donde las razones dejan de tener nuestras lógicas: «¿No es el hijo del carpintero? ¿No es su madre María, y sus hermanos Santiago, José, Simón y Judas? ¿No viven aquí todas sus hermanas? Entonces, ¿de dónde saca todo eso?».

La experiencia vital que nos guía es la luz… Si nuestras certezas y respuestas, nuestras actitudes de “lo sabemos” no permiten que la Luz se abra paso por las rendijas a fin de iluminar la propia vida y cuestionarnos, a fin de estar dispuestos a correr riesgos por caminos que solo el infinito amor de Dios puede suscitar, hoy también somos invitados a dejar resonar en nuestro corazón el versículo 23 del capítulo 6 del Evangelio de Mateo: “Si, pues, la luz que hay en ti está oscura, ¡cuánta será la oscuridad!”

Dios tiene un único fin, la conversión, el retorno a vivir según su proyecto de amor, cuyo fin no es otro que el bien para todos: “A ver si escuchan y se convierte cada cual” (Jr 26, 3). 

Hna. Ana Belén Verísimo García

Hna. Ana Belén Verísimo García
Dominica de la Anunciata

Nacida en Vigo – España, crecí en la vida de fe en mi parroquia: El Cristo de la Victoria, dinamizada pastoralmente por frailes dominicos y hermanas dominicas de la Anunciata. Muy joven soy enviada al Brasil, experiencia que me desafió culturalmente, me enriqueció y transformó como mujer, creyente y dominica. Junto con mis hermanas de comunidad fui enviada a diferentes servicios para anunciar el Evangelio y también favorecer y acompañar procesos de crecimiento en dignidad. Quiero destacar la misión realizada en diversos centros sociales cuyo objetivo era el atendimiento de niños y adolescentes, así como a sus madres, todos ellos de contextos sencillos y sin oportunidades; las clases en las escuelas públicas, el acompañamiento a la Pastoral del Menor y el compromiso y coordinación nacional de la Red “Um Grito pela Vida” – iniciativa intercongregacional contra la trata de mujeres y niñas. Actualmente soy la Priora General de mi Congregación.