25/6/26

EVANGELIO VIERNES 26-06-2026 SAN MATEO 8, 1-4 XII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

 





Al bajar Jesús del monte, lo siguió mucha gente.

En esto, se le acercó un leproso, se arrodilló y le dijo:
«Señor, si quieres, puedes limpiarme».

Extendió la mano y lo tocó, diciendo:
«Quiero, queda limpio».

Y en seguida quedó limpio de la lepra.

Jesús le dijo:
«No se lo digas a nadie, pero ve a presentarte al sacerdote y entrega la ofrenda que mandó Moisés, para que les sirva de testimonio».

                 Es palabra del Señor

REFLEXION

Estamos ante el inicio de una serie de curaciones protagonizadas por Jesús. Mateo sitúa en el capítulo anterior el sermón del monte y a continuación Jesús va desgranando una serie de recomendaciones y advertencias dirigidas a los que quieran ser sus seguidores. Marca diferencia con la ley vigente en una serie de advertencias señaladas por “pero yo os digo”

Cuando baja del monte acompañado por una multitud de personas que seguían expectantes al Maestro, se acerca un leproso. La escena seguro que la hemos oído y reflexionado muchas veces y es sencilla de interpretar. El Señor habló y su Palabra ilumina nuestro hoy.

Nos sorprende el atrevimiento del leproso, al acercarse a Jesús. La lepra y sus consecuencias sociales aparece reflejada ya en el Levítico 13,45 y en otros pasajes del A.T.

Saberse leproso suponía el dolor de la enfermedad y el de la exclusión y soledad.  Sentirse apartado de Dios y de los hombres. Se consideraba la enfermedad consecuencia del pecado. 

¿Qué le movió a ese leproso para romper con las reglas existentes y acercarse a Jesús?

Si la Palabra ilumina nuestro hoy, nos hace una llamada importante. Saberse necesitado, reconocer nuestros pecados, tomar conciencia, de las  “lepras” que acompañan algunas veces nuestro camino que nos distancian de Dios y puede ser que también de la sociedad. Hagamos como el leproso, humildad para reconocer, romper tabús o reglas o qué dirán y … una fe grande, muy grande en Jesús que puede curarnos.

Se arrodilla a los pies del Maestro y le ruega: si quieres, puedes curarme. Qué bonita oración, si quieres Señor…Humildad para reconocer, valentía para acercarse a Jesús y una fe-confianza muy grande en Él.

Y Jesús, de Jesús sabemos muchas cosas, somos sus seguidores y seguro que todos mas o menos sabemos las actitudes de Jesús que se ponen de manifiesto en esta curación.

Jesús le dice al leproso quiero, sé limpio. Jesús es misericordia, compasión. Jesús transgrede las normas imperantes, pone en el centro a la persona. Jesús devuelve al leproso la capacidad de reintegrarse  en la convivencia fraterna. Jesús que no busca protagonismos “no se lo digas a nadie” pero preséntate al sacerdote para que conste tu curación.

No sólo yo necesito Señor que me limpies, en mi camino me encuentro también con “leprosos” excluidos, rechazados, en resumen, necesitados. Dame fortaleza para acercarme a ellos de la manera que lo haces Tú.

Hna. Mariví Sánchez Urrutia

Hna. Mariví Sánchez Urrutia
Dominica de la Anunciata

Soy una religiosa Dominica de la Anunciata nacida en Bilbao hace bastantes años y fui alumna de las Dominicas y catequista en mi parroquia. Ingresé en la congregación siendo bastante joven. Como Licenciada en Ciencias Químicas me he dedicado a la educación con vocación y pasión. He desarrollado tareas directivas tanto en los centros de enseñanza como dentro de la Vida Religiosa. He disfrutado de la vida a través de la misión que he desempeñado y los medios que Dios puso en mis manos y también me gusta disfrutar de la música y el deporte.