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EVANGELIO SABADO 03-01-2026 SAN JUAN 1, 29-34 VIII DIA DE LA OCTAVA DE NAVIDAD

 





Al día siguiente, al ver Juan a Jesús que venía hacia él, exclamó:
«Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Este es aquel de quien yo dijo: “Tras de mí viene un hombre que está por delante de mí, porque existía antes que yo”. Yo no lo conocía, pero he salido a bautizar con agua, para que sea manifestado a Israel».

Y Juan dio testimonio diciendo:
«He contemplado al Espíritu que bajaba del cielo como una paloma, y se posó sobre él. Yo no lo conocía, pero el que me envió a bautizar con agua me dijo: “Aquel sobre quien veas bajar el Espíritu y posarse sobre él, ese es el que bautiza con Espíritu Santo”.

Y yo lo he visto y he dado testimonio de que este es el Hijo de Dios».

                                  Es palabra del Señor

REFLEXION

Como buen profeta, la misión de Juan el Bautista era señalar a Jesús presente en ese pueblo y en esa sociedad, guiándose por criterios de fe. Estos criterios descubren a Cristo Salvador en los signos de los tiempos, donde sabemos que está presente el Espíritu.

La gracia de la Navidad que hemos recibido debe agudizar nuestra fe para ver a Jesús liberador en el pueblo y en la turbulencia de algunas naciones.

Cuando cantamos al Niño indefenso de Belén como a nuestro Salvador, estamos proclamando nuestra fe en la fuerza de esta criatura, aparentemente indefensa.

Pidamos a Jesús que aumente en nosotros la fe en la fuerza de su amor.

Fr. Carlos Oloriz Larragueta O.P.

Fr. Carlos Oloriz Larragueta O.P.
Convento de la Virgen del Camino (León)