Dejando a la gente, se lo llevaron en barca, como estaba; otras barcas lo acompañaban. Se levantó una fuerte tempestad y las olas rompían contra la barca hasta casi llenarla de agua. Él estaba en la popa, dormido sobre un cabezal.
El viento cesó y vino una gran calma.
Es palabra del Señor
REFLEXION
Los discípulos están en tierra firme con Jesús. Mucha gente les sigue y acompaña. Están cómodos, seguros, protegidos. Son los discípulos del Maestro.
Al atardecer, cuando desaparece la luz, Jesús les dice “pasemos a la otra orilla”.
La inseguridad comienza a percibirse y sienten miedo. Les pide alejarse de “la zona de confort” para ir a “la otra orilla”, remando mar adentro en el evangelio. Pero temen pensar “de otro modo”, temen arriesgarse. Se sienten solos y surge la desconfianza.
Acontece la tempestad. Todo su mundo se tambalea y la barca parece anegarse y hundirse. No confían, se alejan de Jesús.
Jesús al otro lado de la barca recostado descansa en calma con la cabeza reposando sobre la madera, símbolo de su muerte. En sueños está en comunión con Dios donde no hay tinieblas ni zozobras.
Los discípulos se atreven a increparle “Maestro, ¿no te importa que perezcamos?”.
Ninguno fue capaz de confiar y tranquilizar a los demás, con el agravante de que el miedo les hizo dudar del poder de Dios en Jesús
Solo desde la confianza en comunidad, Dios puede actuar y trasformar nuestro mundo.
En comunidad, confiando, nos hace ver “en la otra orilla” realidades más auténticas sustentadas sobre “roca” firme. Disipa las tinieblas a la luz de la Fe. Juntos, de su mano sentimos que nuestra barca ya no se hunde. Entonces nos llenamos de respeto y Temor de Dios
Pasemos juntos con confianza a la otra orilla de su mano.
Señor Jesucristo, haz que confiemos. Inúndanos de Fe. Abre nuestros ojos, como hiciste con los discípulos en la barca, para que juntos nos demos cuenta de tu presencia, disipando nuestros miedos y dudas.
Rogamos a Dios nos de un corazón nuevo para que nos dejemos trasformar por su misericordia.
Jesús, despierta nuestra conciencia y ayúdanos a confiar en ti en comunidad.
¿Cómo puedo dejarme trasformar por tu misericordia?
¿Cómo puedo profundizar en mi fe?


