23/1/26

EVANGELIO SABADO 24-01-2026 SAN MARCOS 3, 20-21 II SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

 





En aquel tiempo, Jesús llega a casa con sus discípulos y de nuevo se junta tanta gente que no los dejaban ni comer.

Al enterarse su familia, vinieron a llevárselo, porque se decía que estaba fuera de sí.

                             Es palabra del Señor

REFLEXION

En los primeros capítulos de su Evangelio, Marcos nos presenta de un modo bastante gráfico a Jesús. Nos regala una de sus jornadas en Cafarnaúm. Relata su actividad en la sinagoga, ámbito de los religioso, en la casa de Pedro, hogar familiar, en la puerta de la ciudad, lugar de las relaciones sociales y comerciales, en las afueras de la ciudad, lugar de los que la sociedad margina a algunos, como a los leprosos.

La presencia de Jesús y su palabra, pronunciada con autoridad, cura y sana a todos. La salvación llega a todos los ámbitos de la vida humana y a todas las personas sin discriminación. Pero hay quienes se resisten ante Jesús, especialmente los dirigentes políticos y religiosos, que ven en él un enemigo de sus intereses. El enfrentamiento es tal que acabarán confabulando para quitarlo de en medio.

La actividad de Jesús es tan grande que no les quedaba tiempo ni para comer o descansar.

Los dirigentes no aceptan ni el mensaje ni la presencia entre ellos de Jesús. Tienen miedo a la influencia que puede ejercer sobre el pueblo, al que ellos tienen sometido. Tampoco su familia entiende bien a Jesús y se dejan llevar posiblemente de los comentarios de sus detractores. Están desconcertado por un Jesús que ha comenzado su misión de anunciar y hacer presente el Reino de Dios. No le reconocen en lo que dice y en lo que hace. Tienen miedo. Piensan que está fuera de sí al desafiar la autoridad establecida y se lo quieren llevar para evitarle problemas.

Jesús actúa con verdadera libertad y autoridad. Su fama empezó a ser grande y no podía entrar en ninguna ciudad de los alrededores donde no le reconocieran. La multitud se agolpa para escucharle y los enfermos se acercan a tocarle para experimentar la curación de sus dolencias.

 

¿Soy capaz de experimentar la amistad como un don de Dios? ¿Soy capaz, como David, de expresar mis sentimientos?

¿Qué me mueve para acercarnos a Él Jesús? ¿Mi relación con Jesús es interesada? ¿Espero acaso que resuelva mis problemas y cure mis dolencias?

¿Qué cambia en mi vida cuando escucho su palabra y experimento su presencia y cercanía?

Fr. Francisco José Collantes Iglesias O.P.

Fr. Francisco José Collantes Iglesias O.P.
Convento de Santo Tomás de Aquino (Sevilla)

Gaditano de nacimiento, entré en contacto con la Orden de Predicadores en el Convento de Santo Domingo de Cádiz. Tomé el hábito a los 17 años en Almagro (Ciudad Real). Ordenado en 1982 estudié Catequética y trabajando en nuestra Parroquia Santa Catalina de Siena de Madrid. Durante 15 años viví en el Convento de San Jacinto de Triana (Sevilla) ejerciendo como Párroco. Después de un año en Irlanda, en la Comunidad Juana de Aza de Wicklow Town, vinculada al MJD, pasé 22 años en Granada, siendo director del Colegio Mayor Universitario Santa Cruz La Real, integrado en la Universidad de Granada. Actualmente formo parte de la Comunidad del Convento Santo Tomás de Aquino de Sevilla. Disfruto sobre todo junto al mar y me gusta mucho viajar en buena compañía. Valoro bastante la amistad y disfruto intentando dar a conocer a Jesucristo mediante la predicación del Evangelio.